miércoles, 30 de abril de 2014

La tristeza como motor

Ultimamente escribo mucho. 

Supongo que estar triste y escribir poemas y demás debe ser un cliché, de esos que se nos pegan desde que nacemos y nos convertimos en seres humanos. Sin embargo, diría una amiga, "embrace your tristeza" y pues asumo que le haré caso. 
Tampoco es que no sea feliz en momentos, a veces soy una montaña rusa, me veo subir subir subir y siento que puedo tocar el cielo, hacerle cosquillas, pero cuando llego al punto alto ahí, justo ahí cuando creo que podré salir, que seré feliz, se me aparece un recuerdo, una fotografía, un correo electrónico, un tuit despiadado, un comentario de Facebook y me doy cuenta que voy al fondo de nuevo. 

La era de las redes sociales mató al amor.
Aunque el amor nunca ha estado vivo. 
Aunque nada
ni mi cuerpo
ni nada. 

1 comentario:

Wonca dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

En el tren de camas pequeñas

Aunque te vayas lejos: eres de quien recuerdas en este tren. eres una historia contada en secreto de quien te pidió corrieras a su casa ...