lunes, 26 de noviembre de 2012

«My tears are becoming a sea»

Me fui a nadar porque fue necesario
Sino quién
dónde
a qué horas vendría
-el amor-

No, no sé,
ése no llega.
-Es un pequeñito anhelo
en las manos-

¿Qué hice?
que me fui a nadar.
no era para olvidar
porque nadie olvida en el mar.
El mar es mal amor.
Maramor y constancia

El mar en realidad es un recuerdo.
-El mar es el inmenso recuerdo-
Así que no te hagas tonto, mar.

Amor tan blue.
Maramor
marecito
bebé
te arrullo
me llenas.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Malpica's

Dicen que para ser un buen escritor debes ser un triste. Como ese poema de Retamar. A veces leo gente que escribe y parece estar triste pero pienso que no deberían serlo porque su escritura es taaaan bonita. A mí me pone triste no ser lo suficientemete triste como para escribir una novela y contagiar con mi emotividad a la gente. De verás se me antoja que alguien me diga: «leí esto tuyo y me puse triste, pero triste bonito ¿sabes?» 

Aunque el día de la plática con Biblionautas, Antonio Malpica mencionó que todo el mundo le preguntaba cómo le hacía para escribir historias tan lindas (las cuales algunas son bien tristes como Los Mil años de Pepe Corcueña) y dijo: «la mera verdad, tuve una infancia muy feliz» entonces como que me confundí toda. Pero sincermante sí le creo eso de su infancia muy feliz, porque si ustedes leen Clubes Rivales de su hermano, Javier Malpica, libro basado en la infancia de los dos hermanos y sus peripecias, pues todo parece  como requeterrecontra divertido. Además, me imagino que hacer teatro con tu hermano es como seguir jugando pero en adulto. 

Siento un poquito de envidia porque la verdad mi hermano como que no me pela mucho. Él en sus rollos y yo en los míos. Pero quiero pensar que Los Biblionautas son como mis hermanos, así que no me quejo tanto porque con ellos sí me divierto mucho. Y creo que podríamos hacer arte si no fuéramos tan dispersos. 
El chiste es que yo creo que Antonio Malpica hace trampa y hace libros bonitos y chidos nada más porque le salen. No porque esté triste o porque esté feliz, sino porque él  tiene esa cosita en el interior que permite transmitir emocionalidad a través de las palabras (y probablemente también a través de su música). 

Entonces ya no sé si estar triste o contenta porque de todas maneras ya nada de la transmisión de emocionalidad me sale. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Miércoles ombligo de la semana

 ¡Ya es miércoles, estamos a ombligo de la semana, excelente día!
 ¡Feliz inicio de semana, gente, a echarle ganas!

Me da desconfianza la gente que se motiva en la redes sociales y esperan que alguien les escriba: excelente día para ti, que todo se cumpla, te mando buena vibra, etc.

No es que sea una amargada, pero en general, la gente que es cercana a mí no anda escribiendo esas chingaderas. Mi nivel de motivación se centra en algunas citas de Cortázar o Pizarnik para hacer más sencillo mi día. O quizás alguna lectura perdida o una canción matutina. Será que no soy una persona emocionalmente experta. Y es que sí quiero a mis amigos, sí tengo buenos días, a veces, y también tengo cosas que me hacen muy feliz como lombriz. Pero no me siento con esa libertad de andarle deseando buena semana a la gente cuando no estoy en sus zapatos. Se me figura como una manera de presumir lo que no tienes.

A propósito, hoy Rogelio y yo corregíamos un texto de tipo superación y liderazgo y decía:

Para Goleman (2003), gran parte de las pruebas demuestran que las personas que son emocionalmente expertas, las que conocen y manejan bien sus propios sentimientos e interpretan y se enfrentan con eficacia a los sentimientos de los demás, cuentan con ventajas en cualquier aspecto de la vida.

Wow. Me escribe inmediatamente Rogelio: necesito aprender a ser emocionalmente experto. Ni él ni yo lo somos. ¿Acaso uno puede llegar a ese nivel de emocionalidad? Definitivamente no sé manejar bien mis propios sentimientos, no interpreto bien los de otros y la verdad no me siento en ventaja sobre nadie en cualquier aspecto de la vida. ¿cómo aprendes a ser emocionalmente experto?

Lo que no sabe Rogelio es que yo a veces sí me siento emocional, no tanto, obvio, poquito. Yo creo que emocional no es sólo el que maneja sus propios sentimientos, a veces los sentimiento no necesitan ser manejados. Los dejas que se desparramen por ahí, por tu cuerpo, por su cuerpo, por las conversaciones con las amigas, por la cerveza, por los libros. Exacto, por la Literatura.

Pensándolo bien, en realidad los libros han sobrellevado esa emocionalidad a través de las historias, los personajes, los conflictos, la vida misma. La Literatura es la neta. Really. Bueno, ustedes ya estarán acostumbrados a escucharlo o a saberlo. Pero a veces, aunque estudies letras, te cae el veinte de que, de veras, la Literatura es la n e t a.

Entonces, si la Literatura es proporcional a tu emocionalidad  y usted afirma que sólo ha leído el libro de Cindy la Regia, saque las cuentas.

En fin, uno puede descontextualizar la cita y pensar que emocionalmente experto es aquél que se permite ser, entre otras cosas, libre (sin esperar la típica frase de "échale ganas, ya es miércoles").



viernes, 16 de noviembre de 2012

Dispersa

Si esto fuera una batalla

La cuestión sería no rendirse.
Jamás. 

Y si esto fuera una batalla
por la mañana
habría menos fuego enemigo.



viernes, 9 de noviembre de 2012

De por qué me gusta Foster the people

Verán, yo no soy experta en música. No podría decir como, parafraseando a una contacto de Facebook: "llevo tatuado en mi cuerpo las tres cosas con las que vivo, paz, música y amor, aush"; no, definitivamente no podría. Primero porque no me he tatuado, aún. Y segundo porque está bien que estoy pendeja pero no lo escribo tan obvio. 

A mí me pasa que cuando una canción hace que no dejes de bailar 

(pero no bailar bailar, me refiero a bailar así como por dentro, con los hombros internos, con los pies internos, donde al corazón le salen las patitas y baila y luego te dan ganas de hacer pipí o el amor y luego te dan más ganas de plantarle un beso a tu novio y ganas de gritar que estas bien pinche vivo y que al diablo la sociedad y el podrido dinero, y el trabajo y las restricciones en turno, los amigos, las bodas, las obligaciones fiscales y las deudas; tú lo único que quieres es bailar) 

la escucho muchas veces. 

Pero cuando un disco completito hace lo mismo ¿cómo me explico eso de bailar triplicado?

Me gusta Foster the people porque a veces cuando ya escuché su disco más de 3 veces me dan ganas de aventarme contra los coches, en el mejor de los sentidos. Pero no creo que lo entiendan. Tampoco Foster the people porque ellos no andan leyendo por ahí blogs y menos en español y una no es traductora de sus ideas, una piensa en español.

Voy a aventarme a un coche, lo juro. Es viernes y esto apenas empieza. 


#NotAllMen

Nos dicen que no tengamos miedo Porque no todos (Aunque sí todas) Nos dicen que paremos de llorar y de gritar Porque no todos (Aunque ...