jueves, 3 de abril de 2014

Todas mis palabras.



Todas mis palabras son tuyas, las que están atoradas, las que ya dije y las que pensé decir. Alguna vez creí que las palabras sanaban. ¿Estoy equivocada? ¿Tanto daño pueden hacer mis palabras? ¿Y las tuyas? ¿Y las que no dijiste? ¿Por qué sigues aquí? 
Sigues aquí cuando me voy a dormir, cuando despierto, cuando me doy cuenta que mi futuro es un blanco. No tengo un futuro y la incertidumbre es el infierno.

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