miércoles, 26 de febrero de 2014

Ni aunque te escriba mil poemas más de amor y me corran de los talleres de poesía


I

Como la soledad también nos pica las muelas,
decidí escribirte un poema de amor
y hablar de sus músculos,
sus grandes colmillos
los que rompen silencios
y se esconden en cualquier armario
de cualquier casa
vecindad
edificio abandonado.

Lo decidí y aquí estoy
letra por letra
palabra por palabra
formando horizontes y caritas felices
porque estás tan lejos
y tal vez sí,
porque sigues aquí tan cerca

II

Te mentí,
este no es un poema de amor.
Al principio lo era,
al principio siempre lo era,
porque de la semilla
porque del amor
también parten raíces
y se quedan junto al pecho
del que siente que está solo
y que nada más lo llena.


III

Dime si no es triste lo que hago
acomodar palabras
para conquistar tu tiempo.






Euforia

Estoy en un estado poco constante que le llaman felicidad. No me quiero mover. Como cuando un gato te elige te observa y se sienta en t...