jueves, 19 de enero de 2017

No sé si llueve o lloro

Voy tratar de ser concisa en esta entrada. Lloro mucho. No he parado de llorar ni de verme llover. Y a veces me desespero más porque pienso que probablemente son mis hormonas y en realidad no quiero llorar, sino que esto es normal, tranquila, va a pasar. Pero no dejo de llorar. Pasan los meses y no dejo de llorar. Pensé que era mi SPM pero la verdad es que estoy tan triste, estresada y enojada que mi menstruación tuvo lástima de mí y se ha retrasado. Es que ya sería el colmo. Bueno, te decía que lloro mucho y Abril me recomendó que te escribiera cartas donde te dijera todo lo que quise decir en su momento. Cartas que empezarán con un "te odio un chingo" pero la verdad es que no te odio, sólo a veces, cuando veo el vestido y a mis gatos, que pobrecitos en las mañanas piensan que les voy a dar de comer como tú les dabas cuando te ibas. Entonces, eso. Pensé en escribirte cartas y reclamarte muchas cosas, preguntarte en qué momento dejaste de quererme o si de verdad en algún momento de nuestra relación dijiste: a huevo, ésta es, ésta es la morra de mi vida. Porque yo sí lo pensé. O sea, pensé que lo pensaste pero igual y no, no sé. No soy 100tifika. Y en las cartas también iría que te amé mucho y que te extraño pero que aún me pregunto si te extraño a ti o a lo que fue contigo lo que tuve en estos años. No sé entonces qué es exactamente lo que extraño, sólo sé que tengo un hueco gigante en mi pecho que no se llena. Lloro y lloro y no se llena. Nada lo llena. Ni los libros, los juegos, los besos, las cervezas. A veces, en el sinsentido de la vida, sólo lo llenan los gatos. Y porque también eran tuyos. O éramos suyos tú y yo y ese departamento en la Del Valle. A lo que voy es que yo debería estar escribiendo una reseña pero siempre termino escribiendo de ti porque de alguna forma debo sacar todo esto que traigo metido. Y lo más triste, Rojo, es que eras mi compañero de viaje. Y yo quería que fueras mi compañero de viaje pa' siempre. Mi sputnik pa' toda la vida. Pero no quisiste, me dijiste que no, que no. Ni pedo.

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