lunes, 19 de octubre de 2015

Abandono #127462

Siempre que abandono Monterrey me pregunto si tomé la mejor decisión. Aventarme a la soledad y asumirla en otra ciudad con cordura y valentía. Dejar las comodidades, el amor en la comida y las palabras de alivio de mis padres. No deja de parecerme triste pero también un reto. De esas cosas que no te saldrán hasta que te deban salir. Tal vez regrese en unos años, tal vez no. Tal vez, no pertenezco a ninguna parte, sólo a dónde va mi corazón.

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