lunes, 22 de septiembre de 2014

XX


Cuando me convertí en mujer
las Posibilidades jugaban 
y me cubrían con su manto,
algunas tomaban el té,
otras fingían un Asombro cuando el futuro tomaba forma

Si miramos la escena de cerca
un close up a aquella que llora
una Posibilidad que en un arranque de deseo me da nombre
me unta con cada lágrima que verá venir
y también que llenarán mi palabra.

Las Posibilidades amanecen de buen humor, 
rumian las ideas:
la falta de palabra con mi madre
el añoro de un abrazo de mi padre 
y las cualidades de las que carezco. 



Las Posibilidades se van haciendo menos,


Las Posibilidades me dejan sola.



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