jueves, 11 de abril de 2013

Posición de loto

Es mentira que todos nacemos iguales.
Si yo fuera igual que tú
y mi corazón fuera el mismo que tú 
y mis ojos los mismos que tú
y mi boca como tú
mis dientes como tú
mis manos, 
mis pies, 
mi camino, 
mi estabilidad mental
si toda yo fuera como tú,
yo
yo 
unidos 
sin espacios
ni escaleras
ni tapujos
u horizontes
si yo fuera igual que tú
tú serías a todas horas
el que llorara
el que llamara cuando las voces no se han ido
el que no encuentra fin
ni principio
el que camina mirando al piso
el que discute con su madre
y se ríe con su padre.
Si yo fuera como tú, 
y mi corazón fuera el mismo que tú
cuál discusión interminable.




Nota: Pero no somos iguales, mi cuerpo no equivale al tuyo y mis palabras no serán nunca como las tuyas. Nunca serás como yo porque una como yo es suficiente, suficiente es este cuerpo enfermo. Enmendado y roto. Nunca serás como yo porque no lo has intentado. Nunca. 




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Tus últimas palabras

“Tendré que mandar mi ropa a la lavandería”   Fue lo último que dijiste antes de cerrar la puerta.