jueves, 16 de junio de 2011

Soñé que me pichabas unas chelas

Me estoy quedando dormida en la oficina. Me llegó un correo. Katy Perry en la Arena Monterrey. Regalaremos boletos en la oficina.

 Soy el Edward Norton (con su respectivo Tyler Durden) de mi propio Figth Club interno.

domingo, 12 de junio de 2011

Soy un oso polar

Estoy muy triste y pensé que, tal vez, escribiendo mis angustias resbalarían hasta las letras y ahí se quedarían. Inmóviles. No sé, aún no se me pasa y podría seguir llorando hasta que termine de escribir esta entrada y ustedes detengan la lectura porque esto ya se está poniendo muy personal incluso para la ficción. 

Extraño que las cosas funcionen. "Sí, pero las cosas no son siempre a modo de uno"

Normalmente pienso que soy mucho mejor persona que esto (con "esto" me refiero a yo, Alejandra) y que por tanto puedo dar más, sin embargo, en mis crisis me percato que en realidad soy peor. Soy peor persona que muchos de ustedes y tengo reservado un lugarcito en el infierno, mismo que a veces toma forma en mi vida cotidiana. 

Me pregunto 
¿Cuál es el verdadero infierno? 


Deben ser tus palabras y ojos con signo de desaprobación. Ése es el verdadero infierno.

lunes, 6 de junio de 2011

El balón, el gran balón.

Mi mamá dice que soy pequeña para las cosas del amor. Dice que debo esperar para tener más edad y más carácter.
Yo quiero ser grande para salir con mi hermana Samy y Juan. Mi mamá no sabe, pero en las noches, cuando la trae a casa, veo como le toma la mano y le besa la boca. Mamá siempre le dice que para el amor hay que esperar, el verdadero amor espera. Quisiera salir con Samy y Juan porque siempre se ríen y me pegan la risa aunque no les entienda. Mamá le dice que tenga cuidado, que de seguro Juan es como todos. Papá y Juan son como todos. Yo la verdad no les veo parecido.
Le pregunté a Samy que son esas cosas del amor y me dijo que el amor es cuando ve a Juan gritar por el gol que metió el equipo de fútbol.
De todas maneras no lo entiendo, ni eso, ni el fútbol. Es como si fueran de la mano.
Una vez mi papá me llevó al estadio y el tigre que daba vueltas en el zacatito me gustó tanto que hizo que perdiera a papá y tuvieran que llevarme con el señor guardia.  No les quise decir mi nombre y la voz en las bocinas dijo: “Los padres que perdieron a una chiquita de más o menos 5 años, favor de pasar a la caseta de seguridad” Me dio mucha vergüenza porque no me gusta que me digan que estoy chiquita. Porque yo soy una niña grande, casi como Samy.
Mi papá me compró un algodón morado y me hizo prometerle que no le contaría a mamá lo ocurrido. No dije nada porque me gustó el algodón.
Mi papá dice que no hay cosa más genuina que el amor por el fútbol, pareciera como si se le salieran las palabras volando al televisor mientras mi madre lo mira con enojo y le cuestiona el amor que le prometió frente al señor.
No sé de cuál señor habla, supongo que de mi abuelo. Yo no conocí a mi abuelo, en Navidad siempre dicen que era mujeriego y que bailaba danzón con una mujer diferente cada semana, a mi abuela la hacía cocinar y a las señoras del baile bailar.
A mi abuelo también le gustaba el fútbol.
Samy dice que Juan también le gusta jugar al fútbol, pero que sepa saladito es la clave para el amor.

viernes, 3 de junio de 2011

Calentar el espíritu

Para eso, se necesitan unas piñas coladas y mucho amor fraternal. Además de una plática reposada con algún tiempo determinado.

Los amigos, son los amigos.

Euforia

Estoy en un estado poco constante que le llaman felicidad. No me quiero mover. Como cuando un gato te elige te observa y se sienta en t...