domingo, 17 de marzo de 2019

Comprar una bicicleta

Intenta comprar una bicicleta en La Merced
camina dos horas entre refacciones y chiflidos
los chiflidos son la música de elevador
te acompaña
te mece
te adormila y tú
buscas bicicletas
dos horas de bicicletas
chiflidos
hasta que notes que la música
el chiflido
es la señal,
el sonido del miedo
la compra

"una niña va contigo"
"ésta me la llevo yo"
"cuesta 200 pesos con todo y cuarto"
"no le digas a Juan que te estoy cobrando menos"

los chiflidos y los guiños
las sonrisas que no querían sonreír
el anhelo de lo que no te pertenece

pagar por tenerlo todo
pagar por tener nada
pagar por tener una bicicleta
pagar para poder vivir, comer, comprar un labial de 8 pesos.

Pagar por tener dos minutos de poder
porque el deseo no te alcanza para que sean 10

Pagar con lo poco que tienes
para recibir lo poco que te alcanza
las mamadas no son gratis
las bicicletas tampoco.

Una niña de 14 años mira las bicicletas,
sonríe a contra luz, el sol le pica la cara
todo el tiempo recuerda que siempre quiso una
y aquí todo se compra en rebaja.

Paciencia

Me dices desesperada porque
ten go
muchos
me ses
así.

muchos meses
treinta chelas
trece taxis
quince sonrisas
cinco poemas

(perdí la cuenta de los bailes
y las otras mujeres con las que has estado, perdón)

También recuerdo las horas
y los días en que llamas esperando que no esté dormida
los vuelos
la carretera
los mensajes que dejaste en visto.

Más bien
aferrada, terca.
La terquedad es lo que nos queda a quienes perdimos la esperanza,
ella se evapora.

Para qué me digo que me dé cuenta como la amiga fiel que todas dicen ser,
si ya me di cuenta pero estoy estática. 
Me digo a mí misma: eres terca pero no pendeja.

Esto no es un poema, a veces son cartas de despedida.
Te dije adiós muchas veces, 
te digo adiós ahora porque quién sabe cuándo será la vencida.






jueves, 24 de enero de 2019

Y te callas

A ver, chavo:
te voy a escribir un poema que comience con tus ojos
y te callas.

comenzará con tus ojos
y terminará con tus ojos
y con todos los lugares comunes
que han usado los hombres en la poesía

Los ojos, los dientes
el cabello largo
los pies descalzos
y un vestidito chiquitito diminuto

te voy a poner vestidos chiquititos
diminutos
y te sentaré en la esquina de los tristes
donde normalmente los poetas hacen grupos de tres
para comentar con metáforas sobre
las mujeres que nunca tuvieron.

Los poetas escriben sobre las mujeres que no pueden tener
yo escribo sobre lo que tengo y no entiendo
sobre lo que pude tener y lo deshice
sobre tejer, gritar y comer con las manos.

Escribo sobre estar enojada que es lo único que me queda
pero también sobre estar feliz que es a lo que me aferro.

te voy a escribir un poema que comience con tus ojos
y termine entre las hierbas de cualquier parque abandonado

te elegí de entre todo lo que rompo
porque también escribo sobre la vanidad de estar viva.

Nosotras, escribimos así
entre lo roto y lo descosido
nunca sobre los hombres que no tuvimos
nunca hablamos de pertenencia
sino de posibilidad
de lo que puede suceder
de lo que no sucede

te escribo aquí
como la posibilidad
el devenir
ese es mi lugar común, en el que me escondo
en el lugar donde todos me dicen que no
y te callas.

miércoles, 23 de enero de 2019

Ni siquiera el mismo diablo lo haría mejor

Este poema es público,
ajeno a tus fines políticos
-tristes excusas-
queda prohibido su uso para
autonombrarte salvador
porque basta saber
que tu vacío
no se llenará con el mío.

miércoles, 9 de enero de 2019

Me quiero morir pero no puedo




Querida mamá

¿Cuándo te morirás para que yo pueda 
suicidarme sin sentimiento de culpa?
Cristina Peri Rossi. 


Es una mentira que la razón no puede establecer
una relación de pares con el corazón,
hay sentimientos que pueden entenderse
como el sentimiento de querer morir

querer morirse no significa que 
TE QUIERES MORIR
sino que estás dispuesto,
que lo abrazas
aceptas la muerte como aceptas
el aumento de la gasolina

he aceptado la muerte
como he aceptado el amor, 
con ese miedo pero esas ganas
he aceptado también la pasión 
y la amargura
he aceptado amar lo que no me ama
la sensación de saber lo que no es para mí
lo frustrante de vivir
de obtener nada
Me quiero morir pero también quiero ser paciente

Me quiero morir 
pero entre todas las cosas que no he aceptado 
está la tristeza de mi madre

No le quiero faltar a mi madre,
aunque haya veces que la angustia pueda más
y le llame a las 3:00am de forma imaginaria:

"mamá, me quiero morir, ya no puedo"
"no puedo dejar de llorar, mamá"
¿qué hago?
Estoy cansada, madre

Nadie quiere bailar comigo
nadie me toma la mano
o me muerde el cuello
o juega con los pequeños cabellos que crecen en la nuca
nadie me da razón
ni razones
me mienten
les miento
desconozco a veces mi cuerpo
y otras veces lo sé cansado
para qué estoy viva, mamá

Pero todo pasa en mi imaginación,
porque sé que mamá no quiere oír estas cosas
y sigo sin aceptar que puedo cargar con su tristeza

Mamá quiere oír cómo gano dinero 
las bromas, la fama
la popularidad con base en la mentira
Mamá quiere hacerme de comer,
contarme chismes
preguntarme por mi salud

Me quiero morir, mamá. 
Me quiero morir y lo acepto.
la razón y el corazón están de acuerdo
Lo acepto como acepto que te debo la vida 
y me aferro a ella porque las deudas nunca me han gustado

Por eso me río
por eso corro
por eso me levanto en las mañanas
y entro a WhatsApp
para que veas mi última conexión
estoy en línea, mamá
amanecí, mamá.


Estoy bien por ti, mamá.
La razón y el corazón en eso están de acuerdo.

miércoles, 2 de enero de 2019

What roles do you hope to play in the future?

Hoy es el segundo día del año y es el día en que empecé mi año. Siempre empiezo tarde. Mis relaciones amorosas, mi escritura, mi lectura, el ejercicio. Llego tarde a los comienzos (aunque siempre sea puntual con mis citas). Me recomendaron este libro: The year of you de Hannah Braime. Y me pregunta qué tipo de roles quiero ser en mi futuro, después de haber hecho una lista de los roles que tengo ahora.

¿Quién es Alejandra?

En algún momento del día estoy segura que soy
soy por ejemplo la que no quiere despertar,
la que en algún punto de la noche comenzó a llorar
la que finge que todo está bien pero
dentro es el meme de Bob esponja en llamas.
Pero soy yo.
no sé quién quiero ser en el futuro, querida
sé quién no quiero ser
no quiero ser la arrepentida,
la sin amor
la que busca con anhelo una felicidad que ya tiene.
Quiero ser.
Alejandra

viernes, 21 de diciembre de 2018

La broma de Dios

Hoy desperté pensando que algo bueno viene.
ni sé qué.
ni sé cómo.
ni sé en qué forma.
pero lo siento.
Pegadito a los brazos:

como cuando eres del otro que te mira embrutecido
las comisuras de los labios.

Tampoco sé si es sugestión
o si anticipo una innecesaria emoción.
a veces el cerebro se une al juego de quién se siente peor
y los recuerdos son recuerdos
y confundo tristeza con calor
y calor con locura
y locura con tristeza
y ahora un infinito.

Las hormonas están haciendo su trabajo, me digo
y tomo la siguiente pastilla que resulta ser placebo
todo mi ciclo es una mentira.

El cutis es el mejor cutis
leo periódicos sin llorar
la ansiedad no me obliga a leer de inmediato los mensajes
de todos los hombres que no me quisieron.

Mi terapeuta ya le ve fin a sentirme todos los días
sin ningún lugar en el mundo.
¿ya me hice un lugar en el mundo?

Esto no puede estar pasando,
no me lo merezco
no he trabajado para ello
así toda una lista de imprecaciones contra la buena fortuna.

Qué raro sentir bienestar.
Debe ser una broma de Dios.

jueves, 6 de diciembre de 2018

Invierno

Una vez tejí una bufanda,
hacía un frío inclemente
de esos que llegan con el aire del norte
guardamos leños para mantener cálidos los sueños nuestros
y me senté a esperar
tejí con paciencia, tejí con amor
tejí palabras que no te dije
tejí versos que nadie encontraba
el lenguaje, las formas y lo que llevo dentro.
Todo había tejido.
Era una larga bufanda que llevaba todos los colores del mundo.


Le tejí mis sueños y mis esperanzas:


la noche que me sonreíste sólo a mí
la Luna que se miraba desde la azotea
mi madre en carcajadas
los libros de la calle Guerrero
la primera vez que caminé
y la primera vez que sentí el amor


Una vez te tejí una bufanda y la llenaste de gris y dolor.
Quién soy yo para reclamarte los usos y costumbres, el desastre y el descuido.


Me quedé con el estambre y las ganas, el sueño, los astros y las manos cansadas de tejer y esperar.

viernes, 9 de noviembre de 2018

Sobre los alacranes

He estado tratando de escribir un poema o varios sobre los alacranes.
Me tienen fascinada.

(Tiendo a obsesionarme con temas que antes parecían inservibles en mi vida y también tiendo a olvidar temas que antes me parecía imprescindibles. Hay pequeños detalles que son relevantes y me duele que no sean hechos con seriedad y hay otros que todo mundo considera relevantes pero yo, pues: no. No estoy interesada, no voy a seguir tus reglas)

Aprendí por ejemplo que los alacranes no tienen parejas, sino que se les ve en pareja porque no suelen salir de sus lugares seguros, sólo salen para aparearse. Y los seres humanos romantizamos su existencia enamoradiza cuando vemos dos porque nos reflejamos en ellos. En buscar parejas, coger, enamorarse.

Hoy pensé en que ya no extraño a personas que solía extrañar mucho.

En personas a las que les hubiera hablado con mucho calor (y quizás gritando) sobre los alacranes y cómo pican y existen y se esconden y me parecen misteriosos. Cómo he sobrevivido a ellos. Cómo soy una heroína de alguna historia increíble. En cómo les gusto. En cómo me gustan, dios, cómo me gustan los alacranes.

Hoy recordé que ya no conozco a quienes ya olvidé. O más bien: no los he olvidado porque aquí estoy escribiendo de ellos.

Pero definitivamente son ahora algo que pudo haberme importado y ahora no.
¿Soy horrible?

Pienso que son como las estrellas que nos llega su luz y que en realidad están muertas. Nos llega sólo un leve destello. Un recuerdo. Pero están muertas a millones de años luz. A millones

I'm not sorry there's nothing to save


Como la canción:

jueves, 30 de agosto de 2018

Declaración de principios



Si me declaras tu amor yo diré:
aguacero.
fantasmas.
abrigo.
A esas palabras me suscribo
y con esas palabras te acepto.

Si me dices que vaya, voy.
Si me dices que ya es tarde: buenas noches.

Y así hasta que nos hartemos
y quebremos las últimas botellas.


Así como el sinónimo de Amor es quebrar botellas
también lo será crear las velas
que serán los pedestales que sostengan mi casa,
que siempre será tu casa.


Las velas, las naves
que todo se queme
Porque
¿qué ingenuo se queda enamorado en medio del mar y la playa?


Qué ingenuo busca estrellas cuando ya es dos siglos muy tarde.
cuando nos estamos quedando sin aire, Isaac.
Sin aire.
Sin velas.
Sin mar.


Y sin embargo, si me dices que vaya: voy.

y si quieres, me quedo.

viernes, 3 de agosto de 2018

A las mujeres

a mis amigas por recordarme 

A las pelonas, larguiruchas y gordas
a las cómo no, yo traigo un labial
a las amigas de mis amigos 
y a las ex novias de mis ex novios.

a las de las selfies perfectas en el gimnasio
a las del traje de baño completo
a las prefieren en topless y se ven juzgadas
a las que menstruaron el día de playa

a las que miran con tristeza
a las que siempre te sonríen
a las que comen y no engordan
a las que vomitan y lloran y se lamentan y se siente solas.

a las que gritan los orgasmos
a las enojadas y furiosas
a las que tienen cara de loca
a las abandonadas, las tímidas, las que se quieren morir todos los días.

A las que se peinan sus cabellos para que no lleguen marinos al puerto.
a las que huyen de sus padres
y pelean con sus madres

A las que nadie quiso por feas
a las que no se sienten suficiente
a las que siempre lavan los trastes de sus hermanos
y se cansan y lloran y también se sienten solas.

A las que no se quedan calladas 
a las que abortaron en silencio
a las que ya se cansaron de no encontrarse un lugar en el mundo
y a las que miran con esperanza un vestido blanco.

A las lesbianas que tienen dudas
a las que no saben que son brillantes
a las que cuidan a sus hijas enfermas
y a las que siguen buscando en pozas sin fondo

a las putas que somos todas
en canciones
en las calles
en las casas
si decimos que no
y si decimos que sí

a todas ellas.
a ustedes.
aquí las llevo.

lunes, 18 de junio de 2018

En el tren de camas pequeñas

Aunque te vayas lejos: eres de quien recuerdas en este tren.

eres una historia contada en secreto
de quien te pidió corrieras a su casa
en la mitad de la noche
para verla llorar,
nada más llorar
y le leíste mentiras
y cuentos sobre el amor
-sobre personas que olvidan el amor-
y lo sabías, sabías que no es cierto:
que nadie olvida el amor,
porque el cabrón sólo se mantiene estático
hasta que vuelve a explotar
hasta que revive.

Eres muchos poemas que leíste a escondidas
en tu cama porque hablaban de tocar y tocarte.
Y pensaste en ellos y en ti
y en todo lo que no sabías de tu cuerpo.
Estabas haciendo algo malo
pero siempre fue bueno.
El amor de quererte a ti misma,
el amor que te encontraba

Eres todas las malas citas de autores mejores que ellas,
las que memorizaste
y dijiste frente a la potencialidad del amor
cuando quisiste huir con él a cuartos oscuros
y ventanas abiertas
besarle, leerle cuentos
y mientras tú contabas Misisippis en sus abrazos
él pensaba cómo huir
cómo decirte que no
Eres también la tristeza de aceptar que no eres de él
porque él nunca será de nadie.

Cuando te vas y estás lejos
eres de los aromas de la comida está lista
del té negro con galletas
y de un caracolito lento que te mira paciente las equivocaciones.

Eres de las margaritas y los caracolitos
y los sueños que iniciaron juntas.
Eres el césped que recorren,
los miedos a taxis oscuros
y los dibujos que significan familia.

Eres el tatuaje de un tren que no se detiene.
marcado en tu piel con paisajes grises
que te recuerda que quizás no estás sola
ahora no, quizás mañana

Eres la que a veces se va muy lejos
pero estás quizás más cerca.
Eres la que miran las estatuas
mientras tú miras el reloj
y piensas en margaritas
dibujos
gatos
caracolitos
hogueras
un mensaje mal respondido
un corazón roto
una soledad que todo te abarca y a la que le tienes miedo.

Eres todo
cuando te vas
y cuando estás lejos.


viernes, 1 de junio de 2018

Juan Escutia

Con mucho miedo la gente emprende caminos.
Con mucho miedo yo emprendo viajes
Con mucho miedo ella cruza su calle
Con mucho miedo alguien toma un libro
Con mucho miedo él decide que va a besarla
Con mucho miedo yo recorro con mis dedos tus labios y planeo la conquista.

Bueno
no
mucho miedo no
quizás un poco
quizás
más
bien
el miedo se convierte en arma
en incertidumbre
en una posibilidad de que todo salga bien
pero también
todo muy mal

El miedo es ese animalito grosero que te molesta por las noches y para que no se te pare debes mantenerte en movimiento.

O matarlo
matar al animalito grosero
decirle: aquí se acabó tu pendeja.

lunes, 21 de mayo de 2018

Valiente

En un acto de confianza me confesé:
"Como no estás,
nada está hecho para mí,
llueve tanto aquí adentro
que el infierno abre ventanas"

Y así,
la imposibilidad de que algún día estés, tomó forma
se fue llenando entre el espacio que no habitamos.
El sitio, en el que dejé lugar a los sueños,
me avisa que ya no hay cupo:
está saturado de grietas
y cierra por demolición.

Y ahora sé que los actos tan pensados parecen ritos antiguos
aquellos que ya nadie quiere
ni les da importancia
ni les teme
porque no hay dios que los vigile

de qué me sirve decirte que me gustas tanto
si ya sabemos que por ahí no irá la historia
de qué me sirve vivir aquí tan lejos
si esta ciudad se parece a la tuya
aquella que me prestaste para mi ruina.


domingo, 13 de mayo de 2018

Qué bueno que me fui a tiempo

Me puse a ver fotos tuyas en tu perfil de Facebook. Todos eran de cuando no nos conocíamos y no habías escuchado mis secretos que con tanto esmero tejí para ti. Se ve que siempre eres feliz, al menos en las fotos. Conmigo estabas mucho tiempo triste, luego contento, luego te metías coca y ya se te olvidaba lo que me habías dicho. Que también tenías secretos, que también estabas triste, que tu hermano era un culero. Nuestra amistad estaba fundada en secretos y en nunca gustarnos porque éramos muy diferentes. Nunca nos gustamos, estoy segura. Porque para gustarme tenías que hacer ciertas cosas que nunca hiciste, que siempre le diste la vuelta. Y está bien ¿sabes? No tengo que gustarle a todos, menos a ti. De qué iba servir si yo desde el principio supe qué clase de amistad era la nuestra, cómo estabas educado, cuántas mentiras decías. A ninguna parte íbamos y eso me daba lo que a ti te da la coca, era como una sensación de hacer todo incorrecto pero aún así acertar. Hicimos música, hicimos cigarros, hicimos una risa que duró lo que la lluvia la vez que corrimos para alcanzar a tu dealer. 

Hicimos algo que rompí a tiempo, aunque no sé si fue suficiente.

Y ahora, cuando recuerdo que nos tuvimos muy cerca una vez que regresamos de ver a una banda y que El gringo me coqueteó y me preguntaste qué te dijo y yo dije nada y besaste mi hombro como símbolo de amistad: te extraño. Te extraño porque contigo tenía una puerta abierta, también ventanas, contigo entraba el aire donde no llegaba antes. Contigo podía ser Alejandra pero también Eugenia y también Rosalba y la chica de Vice que te gustaba y la modelo y tu novia y mis amigas. Contigo podía ser todas y no ser nada. 

Como la canción: tarde me di cuenta que te quería.
Por eso me duele en todos lados.
los pies, principalmente.
Pero está bien que te quise tarde.
Que llegué tarde a mis emociones
porque así me fui a tiempo.
Y no llevé tus chingaderas conmigo.

De las imágenes que pueblan sus sueños

Acérquese a la naturaleza e intente decir,  cual si fuese el primer hombre,  lo que ve y siente y ama y pierde.  No escriba versos de amor....