lunes, 27 de mayo de 2013

Señorita

Hoy hablé con mi mamá sobre una discusión que mi abuela tuvo con su nuera (mi tía política). En la discusión, sin entrar en detalles, salí mencionada *close up a los ojos de la autora de este blog* de una manera no muy honrosa. Oh sí. Entre el montón de pendejadas que puede decir una mujer tan mala leche como la tía política salió un «Pues estoy orgullosa de que mi hija a sus 18 años aún sea señorita, no como sus otra NIETAS, y no me contaron, yo misma lo vi» *mucho énfasis a nietas, léalo despacio*. 

wait, what?



(Haré este paréntesis para explicar que las nietas de mi abuela son cuatro de las cuales dos son niñas, una es la de 18 años y YO)

No les voy a mentir, esta fue mi primera impresión:




Me reí para dentro, ya quisiera mi prima ser la señorita de Justin Timberlake. 

Pero mi mamá estaba muy molesta, ya entrando en detalles me surgieron muchas preguntas: ¿qué sucede con las señoras que se creen autoridades morales? ¿qué sucede con el término señorita? ¿si no soy señorita qué soy? ¿ya soy seño sin haberme matrimoniado por las tres leyes (por el estado, por la iglesia y por pendeja)? y la más importante de todas: ¿cuándo me vio cogiendo mi tía? *close up de nuevo, esto se pone intrigante*


Pues pa que se lo vea sí soy señorita porque:

Así es lectores, al parecer la tía política tiene visión ultravioleta y me ha seguido día y noche hasta encontrar ese punto importante para ya no ser se-ño-ri-ta (awkard profesión).

Pobre de ella, que con falta de argumentos tiene que recurrir a otra persona por no poderse defender ante lo que ella sí hizo (Martita, mi profe de Retórica estaría muy decepcionada con su argumento ad hominem).

Hasta cierto punto la entiendo, las mujeres estamos acostumbradas a lastimarnos con comentarios cínicos respecto a cómo ejercemos nuestra sexualidad. No nos queremos tantito. Nos llamamos entre nosotras mismas putas, zorras, libertina, fácil... Está comprobado que estos adjetivos son mencionados por más mujeres que por hombres, así que no me sorprende que ella lo diga y busque que tanto mi abuela y madre (con las cuales llevo una relación muy abierta y sincera) se sientan lastimadas por las costumbres que les enseñaron. Además, no es por nada pero siempre he sido la favorita de mi abue.

En fin, le podría contestar montón de cosas a la señora, como por ejemplo que su hija será muy señorita pero ni la preparatoria terminó, sin embargo, ya me dio flojera y prefiero escribir un cuento con esta anécdota, pues aún tengo un giro picosón a la historia ;)


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Así es, Hasta en las mejores familias diría Carmen Salinas.
Me acorde tanto de una vez que me paso en un restaurante que la mesera me dijo, le retiro el plato señora obviamente me puse roja estaba sentada con la familia de mi novio y le dije SE-ÑO-RI-TA y la vi con unos ojos de que te voy a matar, por dentro ( no me descubras)
Pero Bueno, y qué si no eres señorita y no estas casada? ¿Qué tiene de malo eso?
Por qué se le da tanta importancia a eso? digo,una mujer vale por lo que es, por sus sentimientos, pensamientos, etc.
No creo que por ser virgen vale más como persona, tod@s somos especiales no?
Cuando será el día que escuchemos a alguien decir oye y tu novio es señorito o es señor hahaha? aunque no exista esa palabra, aún así eso si estaría muy difícil de saber y comprobar.
A los hombres se les aplaude eso claro significa que son muy machos.
En cambio a nosotras nos ven como la vergüenza de la familia.
Pero por cuestiones religiosas, sociales o de salud te dicen: abstinencia.
Claro que para muchas mamás y abues llegar pura al matrimonio es el objetivo, al igual que sucede en mi familia y en muchas otras.
Qué Dios me perdone!

zeltzin alvarado dijo...

una vez a una amiga le prguntaron que si ya era señorita y dijo sí ya uso reloj.

Adiós a la serotonina

Quisiera no haberte escrito poemas feos si como quiera te ibas a ir.