jueves, 17 de noviembre de 2011

Al rescate de mi blog

Probablemente esto vuelva a la vida agregando algunas fotos inquietantes, sin embargo, lo que quiero que vuelva a la vida es lo que escribo.

La verdad no me puedo concentrar, ahora vengo toda la semana al Semanario y escribo de otras cosas, edito otras cosas y pienso en otras cosas. Ahora mismo terminé mis correcciones y mis compañeros no dejan de hablar y mi jefe insiste en que la traducción de eventually es eventualmente, ya le dije que no, que no. Eventualmente es provisionalmente, como yo escribiendo por aquí. Eventually es con el tiempo, como yo espero revivir este blog. 

Cumplí años hace exactamente un mes, no me siento más madura. Entre más convivo con mis alumnos más se me pega lo adolescente. Me río más, un aplauso para ellos. Eso me hace muy feliz, y creo que ése es el motivo por el cual he dejado de escribir, ya no me quejo tanto, ya no tengo cólicos y mi corazón está sanando. Es bien padre ser profe cuando ves cambios, no completos, pero algunos que valen la pena. Cuando ves a un adolescente enamorado de un personaje ficticio, no de Edward -ése es un idiota-, sino de un personaje que dentro de su realidad es creíble, amoroso, complicado, alcanzable; ahí es cuando te cae el veinte que algo debe estar bien en este mundo, que aún hay Literatura, arte. Que Monterrey puede. Que Monterrey puede.

Tal vez sea tonto querer hacer un cambio tan chiquito, cuando hay quienes se lanzan a cambiar el mundo en la guerrilla, la política, los correos spameros, los artículos megaeditoriales, pero para mí cobra sentido poco a poco. 

Quiero ser difusora de la lectura, la Literatura es mi bandera y ella retiembla en el centro de mi tierra. Really


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