miércoles, 5 de octubre de 2011

Semblanza

Alejandra Arévalo nació en Monterrey. De chiquita aprendió a volar y desde entonces lo hace cada cuando, sin seguir las reglas de restricción en turno (al contrario de lo que cuenta el poeta). Todo el tiempo ha pensado que si no fuera por la terrible tarea de estudiar, trabajar, ser responsable,  cargar con credencial de elector, etc. la gente diría que es una simple y aburrida niña que juega a ser adulto.  Erróneamente trata de corregirse todo el tiempo (como si eso fuera a salvarla) y también corrige a sus alumnos. Profesora, como se habrán dado cuenta, piensa que la educación es la salvación y es el camino, también la Literatura, la música, la cocina, la fotografía, los viajes y una que otra película de Woody Allen.  También es correctora de estilo, pero siempre ha tenido un pésimo gusto para la moda. 

3 comentarios:

Memorias Educadas dijo...

Siempre me ha llamado la atención tu apellido Arevalo, porque es el segundo apellido de mi papá. Supongo que sin ninguna relación. Leí los últimos cuatro posts y voy a pecar de desinformada. No sabía que sí se aprobó lo del estadio, y efectivamente es una pena. ¿Qué va a pasar ahora? Seguir en ese camino desesperado de Monterrey por querer apegarse a los Estados Unidos sin darse cuenta de que es más un DF que nada. La gente se cierra, no quiere ver que el camino no es la destrucción, sino todo lo contrario: crear, crear como locos. Y sobre todo creer.
Después de un año viviendo lejos (en una ciudad que se llama Cortazar, sin parentesco con el Cronopio), en un lugar muy pequeño y aparentemente pacífico, no dejo de anhelar la ciudad. Mi ciudad. La de todos los que crecimos ahí, los que no podíamos esperar a crecer y aprovechar las oportunidades de vida que esa ciudad ofrecía. Ver el Cerro de la Silla desde la Macroplaza con el cielo limpio sobre él, pasar una tarde en Morelos sin miedo a que una balacera nos obligara a refugiarnos. Las noches largas con esa lenta transición del horrible calor a la frescura (ayudados por una cerveza helada). La ciudad se está muriendo, y por ahora sólo se puede preservar la vida propia, abrazarnos a la gente que amamos y no rendirnos. Nunca rendirnos.
Te toca cambiarle el significado a "Violenta". Violenta porque no te dejas, porque defiendes lo que quieres y en lo que crees. Violenta porque sabes usar la fuerza de la razón en lugar de ser parte de esa guerra estúpida.
Te mando un abrazo desde mi punto del Universo. Nunca desertes en lo que haces.

Lego Antropomorfo dijo...

Ni sé qué decirte. Todavía te leo de vez en cuando y me dan muchas ganas de hablar contigo. Es difícil encontrarse con gente capaz de sentir y decir cosas que no hayan sido prefabricadas, gente que diga lo que piensa, que piense, ja. No sé lo que es vivir en un lugar tan riesgoso, la verdad, pero me da gusto ver cómo haces cosas por cambiarlo poco a poco.
Un saludo.

Loshermanoscaramelo dijo...

hey! hola!
(:

no estoy loco. :(

(:

Euforia

Estoy en un estado poco constante que le llaman felicidad. No me quiero mover. Como cuando un gato te elige te observa y se sienta en t...