miércoles, 3 de agosto de 2011

Me viene el alma al cuerpo

Hoy le leí a Bicho un texto que me encontré en Tumblr. En tumblr uno puede leer cosas bien curiosas. 

Le dije que yo también odiaba el amor, a veces. Por ejemplo cuando no puedo ver a Bicho o cuando me doy cuenta que vivo hasta el fin del mundo y las 24 horas del día no son suficientes para tener un encuentro casual en donde el dirá algún punto genial que lo resuma todo. Odio, a veces, no tener magia para aparecerme en su closet y darle un susto. O quizás en su oficina, para darle check a esos lugares en donde nos amamos y nos reímos de los demás.  Y también odio el amor cuando me da miedo. Miedo a perder lo que he construido junto a él. O que de repente nada tenga sentido y que él y yo terminemos siendo dos extraños. Le dije que no me dejara porque es muy feo volver a juntar un corazón, es feo habitar un lugar en donde todo tiene memoria. Es feo saber que todo lo que dicen del amor es cierto y que el post de Tumblr tenía toda la razón.

Y pues ya, quise llorar un poco de emoción o de miedo. De saber que soy un libro abierto y que él se sabe de memoria mis líneas.

Luego todo volvió a la normalidad, él se rió, lanzó su chiste del momento y me dio paz. Fue así como escuché la canción de fondo de Enrique Iglesias. Aunque creo que era un cover, porque la voz de mi imaginación era femenina. 



Tus últimas palabras

“Tendré que mandar mi ropa a la lavandería”   Fue lo último que dijiste antes de cerrar la puerta.