lunes, 6 de junio de 2011

El balón, el gran balón.

Mi mamá dice que soy pequeña para las cosas del amor. Dice que debo esperar para tener más edad y más carácter.
Yo quiero ser grande para salir con mi hermana Samy y Juan. Mi mamá no sabe, pero en las noches, cuando la trae a casa, veo como le toma la mano y le besa la boca. Mamá siempre le dice que para el amor hay que esperar, el verdadero amor espera. Quisiera salir con Samy y Juan porque siempre se ríen y me pegan la risa aunque no les entienda. Mamá le dice que tenga cuidado, que de seguro Juan es como todos. Papá y Juan son como todos. Yo la verdad no les veo parecido.
Le pregunté a Samy que son esas cosas del amor y me dijo que el amor es cuando ve a Juan gritar por el gol que metió el equipo de fútbol.
De todas maneras no lo entiendo, ni eso, ni el fútbol. Es como si fueran de la mano.
Una vez mi papá me llevó al estadio y el tigre que daba vueltas en el zacatito me gustó tanto que hizo que perdiera a papá y tuvieran que llevarme con el señor guardia.  No les quise decir mi nombre y la voz en las bocinas dijo: “Los padres que perdieron a una chiquita de más o menos 5 años, favor de pasar a la caseta de seguridad” Me dio mucha vergüenza porque no me gusta que me digan que estoy chiquita. Porque yo soy una niña grande, casi como Samy.
Mi papá me compró un algodón morado y me hizo prometerle que no le contaría a mamá lo ocurrido. No dije nada porque me gustó el algodón.
Mi papá dice que no hay cosa más genuina que el amor por el fútbol, pareciera como si se le salieran las palabras volando al televisor mientras mi madre lo mira con enojo y le cuestiona el amor que le prometió frente al señor.
No sé de cuál señor habla, supongo que de mi abuelo. Yo no conocí a mi abuelo, en Navidad siempre dicen que era mujeriego y que bailaba danzón con una mujer diferente cada semana, a mi abuela la hacía cocinar y a las señoras del baile bailar.
A mi abuelo también le gustaba el fútbol.
Samy dice que Juan también le gusta jugar al fútbol, pero que sepa saladito es la clave para el amor.

2 comentarios:

MS dijo...

Yo también amo el fútbol.. lo amo más que a nada en el mundo.
Un besO!

José Manuel dijo...

Yo creo que el papá tiene razón. El amor es lo más animal que tenemos, creo yo. Nos hace suprimir el pensamiento crítico y racional, nos lleva a actuar por instinto y a pensar con el hígado y no con el cerebro. El fútbol provoca eso, la música también. El amor es un balón, unas notas y unos abrazos. El amor es reptiliano, es animal.

=)

La ansiedad perfecta

se quiere, no se sabe muy bien qué y no hay en este sentimiento abandono, debilidad, languidez: es la ansiedad perfecta Daniel Sa...