domingo, 1 de mayo de 2011

Feminismo sin cáscara

Creo que perdí una amiga. Sí, de hecho mientras escribía la última línea escuchaba en mi cabeza esa canción de Moderatto "ya lo veía venir". 

Me imagino que es normal, que con el paso del tiempo uno se va deshaciendo de amistades que realmente no contribuyen en nada a tu persona, es decir, espiritualmente, ¿no?. Te quedas con los que hacen la ronda de "yo nunca..." y su respectivo shot de tequila, con los que te preguntan cada mes, si no los has visto, cómo has estado por facebook, con los que te cuasiordenan que debes verlos y hacen una pijama improvisada o simplemente los que te recomiendan su psicoanalista porque últimamente has tenido muchos problemas con tu madre, porque saben, oh sí claro que lo saben, que tienes problemas con tu madre. Y bueno, hay un cierto cúmulo de otras amistades que cuando dices rana ellos saltan. 

A veces uno extraña amistades que se quedaron con un pedacito de tu corazón, por intereses de mejorar el mundo o circunstancias extrañas y mágicas que hicieron que la amistad se prendara, pero luego no sé, se olvidan de ti, te bloquean en el messenger y a lo mejor no te invitan a sus fiestas de cumpleaños para evitar momentos incómodos y asumen cosas. O tal vez se consiguen un novio y se casan y a lo mejor te invitan a su boda o a lo mejor no. O quizás tocan en una banda hipster y tienen muchos conciertos, a los que tu has faltado claro, y dejan de invitarte, de saber de ti, de insistir, porque la verdad no vales tanto la pena.

De todo eso, hay amistades que sí lamento, otras no tanto. Sobretodo las femeninas, al contrario de Celeste y  Lucía, yo creo que la amistad entre mujeres, cuando es genuina y leal, es uno de esos pactos que hacen la vida más llevadera; me parece injusto decir que las mujeres no somos buenas amigas, que sólo los hombres pueden llevarse bien  y que es mejor convivir con ellos que con mujeres pues, valga la redundancia, se complican con asuntos mujeriles. Yo puedo decir que entre chicas no todo es maquillaje, novios y ropa. Entre mujeres, también hay cariño, apoyo, fragilidad, arte, sabiduría y compañerismo. Además, decir que sólo los hombres pueden ser buenos amigos es antifeminista e intolerante. Que, bueno, nada tiene de malo, cualquiera puede ser misógina e intolerante.

He tenido y tengo amigas así. Curioso, mis mejores amigas nada tienen que ver con lo que hago, una es nutrióloga y la otra psicóloga, las quiero mucho. Son bien tontas y pienso en este momento de ellas y me provocan mucha mucha risa. Y sí, son bien mujeriles, pero sólo ellas entienden mi SPM.

Y tengo más mejores amigas, Dalina era mi maestra. Y creo que desde muchos puntos de vista lo sigue siendo, pero también es una amiga. Caracol, Pamela, Andrea, están bien tontas. Me caen bien. De hecho, muy bien y definitivamente NO son mujeriles, bueno tal vez Andrea un poco, lo cual es excelente porque en todo lugar debe haber un equilibrio. 

A veces extraño a Raquel, pero, siempre siempre aparece. Siempre. Es como un ente que todo el tiempo está ahí. En la escuela, en el messenger, en la ropa, en los vídeos, en los comentarios acertados. Y cuando ella aparece la espera valió la pena. Los meses que no nos vimos de frente pareciera como si no existieran. Ella es mi compañera de carrera, de generación. Y le dedico un pedacito acá porque sé que aunque deje de verla será de esas personas que nunca se traicionan y por consecuencia, nunca lo harán contigo. Desde lejos te hablan, te recuerdan. 

Ya escribí nombres, sería una pena no mencionar a otras mujeres especiales. Aunque ahora sólo extraño a Mireya, a Samantha, a Hana, a Natalia y a Karla.

¿Hay buenas mujeres saben? Es sólo que a veces uno batalla en encontrarlas.

5 comentarios:

Hana q tmb t xtraña dijo...

Me gustó mucho lo q lei, la vdd supiste poner en palabras algo q yo tmb he sentido en muchas ocasiones. Para una persona como yo q odio los cambios aveces es dificil darme cuenta d los amigos q se van alejando con el tiempo, pero los recuerdos ahi están y son lo q hace q esas amistades en realidad no se pierdan del todo. te quiero Ale y te extraño y nadamás regresando la Rakel nos vamos por un café con la Joy tmb :)

Eduardo Arredondo dijo...

y Lalo

Cronopio Miope dijo...

Chingada madre, acababa de escribir una muy larga respuesta y se borró... agh, a ver si me acuerdo de todo lo que dije. Decía que me parecía muy bien lo que dices, que no venía a defender porque ni necesidad hay de negar que soy misógina o intolerante o antifeminista, vaya, si todo el tiempo insisto en que antes que nada somos personas, eso de mujer y hombre (en cuanto al género) son construcciones culturales que si bien se instalan de manera inevitable cuando crecemos son absolutamente cuestionables. En fin que no creo que exista una mejor amistad o convivencia o entendimiento entre mujer-mujer o mujer-hombre u hombre-hombre, considero que son cuestiones arbitrarias. Mi comentario se basaba en esa mayoría aplastante que no me permite hablar con muchas mujeres sin que me miren un poco raro por tal o cual falta de "feminidad" (aunque muchos hombres también lo harían, el punto no es generalizar, se cae en la falacia). Supongo que también me remitía a cierta libertad hallada en planos muy particulares, espero explicarte mejor cuando te vea. Como quiera no es como si los hombres se sustrajeran de provocar hueva o ser estúpidos... vamos, que ningun género se salva de nada ni te brinda garantías. Concuerdo contigo en que existe todo eso en las relaciones interpersonales, éstas funcionan (creo) por otras cosas, no necesariamente partiendo del género del otro pero los roles sociales determinan tantas cosas... Se me ocurre decir muchas cosas, pero ahora recuerdo una cita de Octavio Paz en La llama doble en la que distingue la diferencia entre amistad y amor. Dice que el amor puede existir pese a no ser correspondido (90% de las veces jajaja) pero que la amistad no. Tiene que haber reciprocidad, según él no puedes ser amigo de alguien que no te considera tal... y como dices "uno batalla en encontrarlas". A ellos también. A todos en realidad... Es muy triste darse cuenta que nos desgastamos con personas que no creen que uno valga la pena, que en realidad ni se interesan. Y bueno, ni cómo moverle... Saludos Ale, espero haberme explicado.

Anita Lahuerfanita dijo...

había leído "creo que perdí una cáscara..." changos

pero eso de las amigas
buuu!

tu blog está muy blanco, hace mucho que no entraba

saludos!

Joy dijo...

Oh. Dolorcito en el corazón.

¿Te acuerdas que nos queríamos mucho?

¿Y nos burlábamos de nosotros mismos por querernos mucho? Y pensábamos, va, vamos a querernos mucho para romper este mundo. Rompe...