miércoles, 26 de enero de 2011

¡Sorpresa!

El hecho de que mis alumnos de segundo grado de secundaria comiencen a apoyarme en mi repudio a la saga de Crepúsculo me da un poco me miedo-alegría. Pensé que al decir mis opiniones sobre esa novela se me echarían todos encima, argumentando que yo no sé nada de la vida y que ahora, de la nada, me he convertido en una maestra aburrida y nada "cool". Ya pasada la sorpresa ante sus comentarios sarcásticos, agresivos y graciosos ante la estúpida novela entendí que con eso se habían ganado mi corazón. Ese mismo día hicieron una pequeña parodia de Eduardo y Isabela, vampiros cursis y tontos. 
Como decidimos no volver a mencionar tan pendeja historia, acordamos que para este proyecto yo elegiría los textos para que realicen sus comentarios literarios, en grupo asumieron que yo tendría mejor tino para los cuentos o poemas que leerían y que no había problema, confiaban en mí.
Comencé una lista de textos que tengo disponibles: El gato negro, Chac Mool, El guardagujas... algunos poemas de Sabines o Benedetti. 
Bueno, necesito más cuentos para mis 22 alumnos, quisiera unos de Julio Torri o... so?

jueves, 13 de enero de 2011

Cabañuelas

No es que uno no acepte lo nuevo ni olvide lo viejo, no; y que por eso uno no escriba sus nuevos proyectos o ideas o entradas. Y que el Blog esté abandonado porque este es el último año antes del fin del mundo. En realidad, no tengo internet en casa. Así que tejí tal Penélope y tejí y tejí.. 
Y también me desconecté de todo y gracias a eso comencé mi diario de investigación de la tesis y me complace anunciar que ya empecé mi primer artículo sobre el Discurso bloggero y sus características. O algo así...

Creo que este año debe estar terminada o al menos escrita, porque de nada sirve pensar tanto si no lo escribo. Así como de nada sirve escribir tanta tontería en este Blog si nadie la critica. Ay, un grito desesperado para ser popular en la red. Estúpidos complejos.

Bueno, lo que me animó a escribir fueron los días que cumplen con las cabañuelas. Me gustan las coincidencia. Hoy amanecimos a dos grados, tengo las manos heladas y vivas. Me gusta mucho el frío.

Euforia

Estoy en un estado poco constante que le llaman felicidad. No me quiero mover. Como cuando un gato te elige te observa y se sienta en t...