jueves, 11 de noviembre de 2010

Nel

Hoy, cuando veía Volver al futuro, comprendí el malentendido que podía causar mi entrada pasada. A lo mejor, desde mi punto de vista, crecer (añadirle años a uno) es perder un poco la ingenuidad con la que mi naturaleza está compuesta. Pensé que, citar a Cortázar con su sentimiento de no estar del todo, resolvería al punto al cual quería inclinarme. Grave error

Recuerdo ahora mismo mis clases de Teoría Social Contemporánea y comprendo un poco los comentarios sobre mi entrada pasada. Entre los saberes de los que hablan Foucault, el sentido común que menciona Gramsci y, sobretodo, el construccionismo social de Gergen he quedado contenta y segura de lo que hago ahora mismo y segura de lo que escribí. 

Más allá de lo que puede significar crecer para ustedes, creo que crecer para mí está ligado fuertemente a algo negativo, (y aquí me percato que sigo siendo una niña para tantas cosas) y la verdad, poco me importa si el saber que tengo y que me construyen referente a crecer nada tenga que ver con crecer per se. Además, comparto la idea de otro autor que vi en esa clase y que no logro recordar pero sé que tiene un texto buenísimo que se llama "el asedio del yo", de que el hombre nunca logra una congruencia consigo mismo y que sin embargo, toma caracterizaciones que son decisivas en nuestra vida, en este punto, creo que yo No deseo tener una caracterización decisiva de mi vida, ni ahora, ni nunca, ya sea ser un niño o un adulto o un maestro o lo que sea, no me gusta la idea de crecer como "mejorarte"  (¡ah! este también es Gergen, ya me acordé)

("Siempre seré como un niño para tantas cosas, pero uno de esos niños que desde el comienzo llevan consigo al adulto, de manera que cuando el monstruito llega verdaderamente a adulto ocurre que a su vez éste lleva consigo al niño, y nel mezzo del camin se da una coexistencia pocas veces pacífica de por lo menos dos aperturas al mundo" Cortázar)

Si es entendible aún lo que trato de escribir, puedo continuar diciendo que amo a Caracol. En parte, gracias a su comentario, hoy en la mañana me percaté que soy de esas maestras. Me di cuenta que, al final de todo, dentro del salón estoy sola con mis alumnos, o mis compañeros según sea el caso porque a veces soy yo la que termina aprendiendo, y que aunque algún día, lo sé, vendrá alguien a reclamarme mis métodos de enseñanza, mis alumnos están avanzando o retrocediendo según sea el punto de vista (guiño al lector) 

Sé que suena pretencioso, pedante y un tanto presumido escribir acá que soy de "esas" maestras, pero, a veces me asombro de los comentarios que Vanessa llega a decirme al final del día. Algunos ya me hablan de tú (les he comentado un poco acerca del por qué no deben llamarme usted" y aunque no lo hacen tan libremente, hacen buenos intentos) 

Y estoy orgullosa de decir que hace unos días tuvimos un debate bastante respetable sobre la militarización en Nuevo León con el grupo de tercero, aunque hay uno que otro que debe odiar mi clase, debieron haber escuchado los comentarios de Saúl, algo así como "¿A poco nos vamos a esperar a que la corrupción se acabe desde adentro, o hasta educar bien a nuestros hijos? ¿Por qué no empezar desde ahora, con nuestras acciones? 
En segundo hay una niña que habla mucho, demasiado, se llama Valeria y escribe casi tan gracioso como Ibargüengoitia, ayer me fue a preguntar algo que no entendía sobre Pedro Páramo y me hizo ver algunos puntos que ni yo sabía D: Kevin corrige mis acentos y el otro Kevin me avisó sobre el cambio de la Academia Real Española. Jesús está emocionado con los diferentes léxicos del español y ahora salió con que quiere aprender latín. Ellos hicieron un glosario de los regionalismos generacionales (así le pusieron) de Nuevo León. ejemplo:

Nel: Adverbio de negación. Proveniente de No. antónimo: sí o simón (en el léxico de jóvenes.) Ejemplo: Ya te dije que nel, yo no asisto a la fiesta. 

Y primer grado, debieron ver la cara de emoción cuando una de sus compañeras les avisó que Corazón Delator iba a salir en el cine. Entre molestos y no, deseaban ver qué tanto era como el cuento.

Creo que acá, la afortunada soy yo. Y tal vez por eso no desee crecer o sentirme grande, siento que perderé de vista el mundo que hasta ahora me hace feliz. 

2 comentarios:

Caracola Mágica dijo...

*Modo secundaria* Uuuuh, Chiquita me amaaaa.
Jajajaja. Ya, en serio, yo a eso de "no crecer" le llamo no dejarme domar y es bieeen difícil. Sé que eres de las que andan con algo salvaje dentro del pecho. Me hubiera agradado ser tu alumna en secundaria.
Saludos.

Caracola Mágica dijo...

Eh, y era "antónimo: sí o simón", jojojo.

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