martes, 28 de septiembre de 2010

Random

A veces pienso en las implicaciones de escribir, sobretodo en la internet. Pienso que debería haber un compromiso del que escribe con el gran vacío que es la internet. Saber que algún día, algún día, muy lejano, un chico pondrá "pendejadas" en google y después de navegar entre olas y olas de "pendejadas" encontrará una entrada de tu Blog. Entender eso es comprometerte a divertir y confrontar con "buenas" ideas a tu lector. 
Pensaba esto porque siempre escribo de cosas que no benefician en ningún sentido al crecimiento intelectual y cultural de mis lectores. Hablar de Literatura, música, religión, política. ¿Eso hace falta?
La verdad, siento que necesito abordar más la situación del estado de Nuevo León. Pero no lo siento como compromiso, sino como necesidad. Algo en mí tiene miedo y rabia, estoy harta. Estoy harta que (insertar aquí todas las muertes, desapariciones, secuestros que han ocurrido)

Estoy harta y no sé por dónde empezar. 

domingo, 19 de septiembre de 2010

Entrada interesante

Esta entrada es interesante porque tiene un vídeo bonito y palabras reconfortantes. Aunque, por otra parte, puede que para algunos ya no lo sea tanto porque es más interesante quejarse del mundo que escribir lo genial que es. 



Y no voy a escribir que el mundo es genial, porque existe hambre, pobreza, capitalismo, comunismo, cristianismo y muchos otros ismos que arruinan la libertad y el derecho a la libre asociación; sin embargo, cuando llueve así, a torrenciales, y Rogelio me dice que todo estará bien y me lleva a tomarme una michelada. Y después me abraza porque tengo mucho frío y escogí el peor de los abrigos que compré en Buenos Aires para taparme de la lluvia. Y me ama. Y me toma fotos sin maquillaje. Y dice que me veo bonita. Y está ahí escogiendo junto a mí "don't stop me now" de Queen. Y me promete comprarme muchos instrumentos (menos de cuerdas porque no sé tocar esos). Y hace fechas, compromisos, besos. Y me hace ser yo, volver a ser yo cuando no lo había sido desde hace días... 

Cuando sucede así y asá y lo más cotidiano se vuelve extraordinario vuelvo a considerar que todo lo que he estado haciendo vale la pena. Y que las lluvias así limpian el alma y renuevan muchos sentimientos y no sé, he sonreído mucho esta mañana y la noche de ayer y no sé...

Me imagino que eso es el amor y me pongo contenta. Luego leo en twitter una frase ad hoc al tema "Todos los impulsos del amor regresan al amor que los crea" y pienso que ambos, Rogelio y yo, tenemos estallidos bien extraños, impulsos que nacen de quién sabe dónde y que se dirigen para el contrario, al otro, y que luego después de un tiempo bastante corto regresan recargados y más extraños. Y no es que nos estemos amando a nosotros mismos y nos regresemos el amor o esperemos que los impulsos del amor se nos regresen, sino que entre nosotros ya no existe el otro, sino algo palpable, comestible, bebestible, amorstible, único y capaz de renovarse. Yo creo que eso es el amor, es un círculo. Infinito.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Voy a "auto-banearme"

Ya no me voy a hacer caso. Total, si nadie me contrata: ELLOS se lo pierden. 

Pinche Bicentenario feo, con el perdón de los patrióticos. 

Aquí les presento este Blog http://proyectobiblionautas.blogspot.com/ por ahí salgo en las fotos. Son las historias del grupo de gente que trabajamos de verdad por un cambio social, con o sin bicentenario.

lunes, 13 de septiembre de 2010

No sé, mirá es terrible como..

No puedo detenerme. 

Me cagan los lunes, de hecho me recontracagan los lunes porque en mi mundo paranoico los lunes están construidos para arruinarnos la diversión y pesarnos de tal manera que uno  quiere cambiarle a Atínale al Precio. Y no me malinterpreten, a veces me gusta ver Atínale al Precio porque la gente gana, a veces, y me gusta ver sus caras y sus gritos de "¡me gané un auto!" y sentirme miserable porque nunca seré capaz de enviar mi carta e ir y participar para tal vez no ganar nada. Porque admitámoslo todo depende de la suerte y la suerte y yo no nos llevamos muy bien en los últimos meses. 

La verdad al que le gusta ver Atínale al Precio es a Rogelio, es lo que podemos hacer en estos días mientras cuidamos a Bruno; entretanto me invento historias de las familias que asisten al programa y pienso qué será de ellos cuando lleguen con su Chevy nuevo y los vecinos digan "oh que bonito coche vecino, que suerte tiene" y me da gusto, de verdad que sí. Me gusta ver la suerte en los demás y la sonrisa de Marco Antonio Regil y Rogelio atinándole desde el sillón al precio del gran paquete.

Pero ese programa genera en mi una cambio químico muy parecido al "éxtasis" a tal punto que cuando termina el día me da un bajón emocional muy poco razonable (Pasar de la excitación de los sentidos a la depresión). Y tal vez, en este lunes en especial, fue como tomar éxtasis en tiempos de hambruna, es decir: no debí verlo. 

Y siento que esta entrada terminará igual de deprimente que la anterior pero la verdad no me importa, ultimádamente este es mi blog y cada quien hace de su vida (o su blog) un papalote. 

[Me gustaría que mi vida fuera como un papalote, así con aire todo el tiempo. No con la presión barométrica típica de Monterrey y sus calores infernales. Me gustaría que mis palabras también fueran un papalote, que desde lejos se pudieran ver, leer, y que la gente se acercara y me dijera "que bonito papalote-palabras"]

Necesito hacer algo más que ver Atínale al Precio en las tardes, necesito terminar proyectos, realizar manualidades, pasear a mi perra, leer, escribir artículos sobre mi tesis, necesito un montón de cosas que a Rogelio desesperan cuando se las enumero y me dice que me saturo, y que me desespero y que a su vez mi desesperación lo desespera y todo mundo desesperado. Que todo tiene un principio, por lo tanto un fin y que las cosas solas siempre se arreglan. 

Yo creo que es culpa del lunes y mi incesante necesidad de que todo la gente que concursa en Atínale al Precio gane y la voz de Rogelio al teléfono odiándome como es costumbre.

lunes, 6 de septiembre de 2010

¿Hacia dónde voy?

Esta es una de esas preguntas que te obligan a hacerte todos esos libros de superación personal. Y tal vez, yo no tengo derecho alguno a preguntármela sin haber leído uno, o sin haberlos consultado para que me asesoren en mi camino y en mis ideas y en mis estupideces. 

Antes de irme a Buenos Aires, no pensaba en nada más, sólo en irme lejos porque eso siempre sirve, siempre funciona huir de tus responsabilidades y pensar que eres otra, porque nadie te conoce, porque nadie sabe que eres de Monterrey y todos los días alguien muere o alguien pierde su trabajo. 

Como ya regresé, necesito plantearme de vuelta qué voy a hacer con estos días. Eso me frustra mucho porque hay una serie de hechos en mi vida actualmente que me ponen muy nerviosa. No sé hacia dónde me dirijo, casi nunca lo he sabido. Menos con este título de licenciatura encima. 
La verdad a nadie le importa mucho lo que estudio o para qué sirve. O al menos contestarme los mails diciéndome que no me pueden contratar porque soy una neófita en el tema. Nadie me contesta mis correos porque ni siquiera eso merezco. 

Estoy triste de nuevo, no me gusta vivir aquí, no me gusta que nadie me contrate, no me gusta levantarme y sentirme desperdiciada. 



viernes, 3 de septiembre de 2010

Homesick

Estoy en Monterrey, hizo mucho calor pero por fin llovió.

Quisiera escribir sobre mis días, sin embargo, estoy que me ahogo en todo mis pendientes, principalmente los talleres que daré, los niños en García, Biblionautas y su logística. Me gusta ahogarme en cosas de difusión cultural, paradógicamente eso me mantiene más viva.  Me ahogo en en difundir la lectura pero sobrevivo así, sin ver televisión y los muchos muertos diarios (sic)

¿Limerencia o una canción de Shakira?

El amor tal vez es un mal común Shakira Cuando dices que no parece que dices que sí porque cierras los ojos y sonríes, nada de lo...