viernes, 6 de agosto de 2010

Expulsión social

Ya llegó la que estuvo ausente. 

La directora aceptó apoyar a dos personas de las cinco que estábamos interesadas en ir. Una por ponencia. Yo hice dos ponencias, pero hizo caso omiso y me incluyó en la que hice con mis otros compañeros, tuvimos que decidir quién iría, no fue democráticamente, eso me puso bastante triste, sin embargo, sentía que valdría la pena ser yo la que fuera. Entre en crisis. Es horrible, por un lado sentía que tenía el conocimiento, la experiencia y el pinche deseo de que Biblionautas fuera allá, de ir a un congreso de Literatura infantil, de comer y hacer de eso mi vida y por otro no se me hacía justo. Montserrat decidió que fuera yo. Y ya, di mis datos para el vuelo. 

Me siento rara, ellos seguirán con los trámites en otras instituciones, sin embargo me siento rara.

Dice Rogelio que cuando las cosas van a pasar, pasan. Si no, no hay que forzarlas, pues por eso ocurren los accidentes y tragedias. Todo pasa por algo. 

Me puse nerviosa.

4 comentarios:

el aguijon del moscardon diesel dijo...

a veces hay que mostrar los dientes y lanzarse al agua por lo que creemos.

te irá muy bien

Lina dijo...

Espero muchas entradas hablando de gardel y alfajores!
Cariños y Suerte

A 80 cm del piso dijo...

Finalmente viajás a mis pagos. Me alegra saberlo! Cuándo estás llegando?

A 80 cm del piso dijo...

Mirá vos. Qué interesante. Yo aquí trabajo en una Universidad, capaz esté relacionado con mi trabajo y todo lo que venís a hacer. Me alegro mucho!

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