sábado, 23 de enero de 2010

El retrato de Ale y otras mentiras

Esta fue mi primera semana de clases. No fui la semana completa porque terminé con unos dolores abdominales horribles, agregando que una maestra faltó por que olvidó la hora de entrada de la clase. La Facultad sigue igual, por fin renunció el consejero y hubo cambio al consejo interino; Los procesos burocráticos siguen del asco, no sé que pasará con este semestre o con mi servicio social, menos mi graduación en onceavo o doceavo semestre.

Me he propuesto varias cosas este semestre, principalmente dedicar menos tiempo a mis vagabundeos filosóficos. No sé a qué se deba, pero no deseo estar tanto tiempo ahí, quiero hacer otras cosas, quiero escribir, quiero crear y obvio fomentar otras cosas en mi persona. Esta semana reflexioné acerca de quiénes son mis verdaderas amistades, quienes ven por mí y a quiénes les intereso de verdad. Suena a esa conversación que tuve alguna vez con Joy sobre los adornos navideños.

Por lo pronto, ya no sigo enferma, mi casa sigue siendo un caos por lo de la tubería rota y Rogelio es lo más mejor cuando no me siento bien y me cuida cuida.

1 comentario:

C.M. dijo...

Ninguna de tus verdaderas amistades se molesto en ponerte con comentario po. Hahaha. Ale, me dio gusto verte hoy, al menos unos minutos. Te vi lo que el consenso social generalmente llamado sentido común entiende como "bien" y espero que sí lo estés (con Rogelio cómo no lo estarías).
Saludos Chiquita.

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