sábado, 19 de diciembre de 2009

Navidad se acerca

Mira, regresar a casa sin ti me hace entrar en un estado de sopor, entre melancólico y zombie. No sé de qué se trate todo esto, tampoco sé cómo se define el "verdadero" amor, a veces sólo me basta mirarte fijamente, quedarme así por varios minutos hasta sentirme satisfecha en muchos sentidos de mi vida. ¿Eso es el verdadero amor? Además tienes como chorrocientas cosas que bien podría poner en un pinito y exhibirlas y decir "mira, esto me hace increíblemente feliz, no me des regalo de Navidad, me quedo con todo lo del pinito"

No te comparo con un pinito de Navidad, aunque me sienta igual cuando te pones a mí lado, porque yo soy pequeña y tú no. Y los pinitos en mi casa usualmente, más bien siempre, son más altos que yo. Los pinitos de Navidad siempre me han llamado la atención, porque todos quieren uno, pero no todos son especiales. Y brillan y huelen rico. Y es muy difícil encontrar el indicado, el alto, lo suficientemente frondoso para esparcir su aroma en toda la casa, con las luces, los moños, las esferas redondas y claras y reflejantes. Tintineo. Musiquita. Navidad. Eres el centro de mi Navidad (a la que yo le doy un significado propio, ajeno a toda religiosidad)

Mira, Aunque veas la vida en blanco y negro y siempre tengas la frase precisa para derrumbar todo mi teatro, insistentemente en blanco y negro... yo siempre te he visto de colores, mi vida de colores.

1 comentario:

C.M. dijo...

Yo no he puesto pinito en mi casa desde hace como 3 o 4 años.
Es curioso, ya se acerca Navidad, como tu entrada lo dice, pero no lo siento en lo más mínimo.

¿Te acuerdas que nos queríamos mucho?

¿Y nos burlábamos de nosotros mismos por querernos mucho? Y pensábamos, va, vamos a querernos mucho para romper este mundo. Rompe...