miércoles, 28 de octubre de 2009

Pensamientos mañaneros

Me desperté con unas ganas de pelearme con mi mundo (escribir aquí un artículo estilo Vanidades) pero no lo haré; Luego me malinterpretas.

Después de analizar mi vida a los 21 años, creo firmemente que los demonios siempre nos terminan lastimando (sí, los demonios: Esos) se nos montan en la espalda y poco a poco nos van cortando las alas, pero ¡bah! Nadie puede deshacerse de ellos. Nadie ¿Qué haces tú con los tuyos? ¿Cómo los dominas? ¿Cómo los ignoras? Los demonios, a veces también conviven con fantasmas (que no son lo mismo querido lector) Los fantasmas no te hablan tanto, sólo se quedan ahí mirando en silencio, disfrutando del dolor causado.

- ¿Crees que soy una pendeja?
- Bueno, yo creo que más de uno lo cree, pero eso es independiente a lo que termines haciendo y a lo que te hace feliz ahora.

Por mí demonio, arrástrate al infierno. Y tú fantasma atragántate en su silencio. Uno aprende con el tiempo como lidiar con ambos, a verlos con cariño: más al demonio que al fantasma.

2 comentarios:

72 dijo...

Todavía a los 21 años se les dedica mucho tiempo a los demonios y fantasmas.
Lo que se domina es la habilidad de ignorarlos, conforme nuevas cosas van ocupando tu mente.
Ten una ambición con aprender/conocer/realizar cosas nuevas y poco a poco hasta te olvidas de que tenías esos huéspedes.
Puede no parecerlo ahorita pero en realidad es bien fácil.

: )

(a menos que regresen a los 30, 38, 45 o 60 años, eso sí quien sabe...)

Eduardo Arredondo dijo...

Los mañaneros son lo mejor

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