miércoles, 2 de septiembre de 2009

Quehaceres 3

Es bien curiosa la mente, ayer dormi como árbol (léase tronco de) Hasta quise dormir más, desde la medianoche ya se me caían los ojos y me desperté a las 9 para escuchar al Gato Raro, y estaba la Pola y vaya que me anima esa mujer.
Sólo necesitaba aclararme la mente, sacarme las telarañas y hablar con mi almohada. Además me encanta que en estos días no tengo que prender el abanico, no hace ruido y hasta me tapo porque entra un frío de miedos ¿Será que vivo cerca del Cerro de la Silla?
Ayer me mojé mucho y me reí como duende. Pero luego me dio frío porque el camión tenía aire acondicionado, horrible.
Hoy es el informe de gobierno y no me importa.

3 comentarios:

el aguijon del moscardon diesel dijo...

respondo tu pregunta acaerca de las amistades.
no es en absoluto doloroso, por el contrario, reconforta. curiosamente , en mi caso, la despedida no es triste, queda una especie de anhelo.

un saludo

Loshermanoscaramelo dijo...

Cerca del Cerro de la Silla o de un cementerio, yo tampoco prendo el abanico, dejo la ventana abierta para que entren todos los fantasmas del Estado a mover mis cortinas y a congelarme los sueños.

Por otro lado, es un horror el noamor, tanto como dejar esa ventana cerrada y no dejar a los fantasmitas pensar que siguen vivos. Pero es mejor que nada.

Joy a Secas dijo...

ay..nos mojamos..jajajjajaja

No importa. Aquí estoy.

Euforia

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