domingo, 9 de agosto de 2009

Tal vez no debí dejar que jugaras con mi falda

Y aunque al principio mi corazón era piedra río (lo que sea que deba significar esa metáfora) ahora prefiero caminar a la deriva (con tu deriva), hacerte ver una película por segunda vez en la cineteca y mirarte mucho rato hasta que se me cansen los ojos y me den ganas de llorar; porque uno ya no sabe si llorar o condenar lo que a primera vista parece un crimen atroz.

[Lo que sea que deba significar dejar morir (muy hambrienta) a la tristeza]

3 comentarios:

Loshermanoscaramelo dijo...

las piedras del río se hacen redonditas por que siempre se están moviendo por la corriente y son resbalosas por que se llenan de lama. :)

y si, nos encanta celebrar la vida, por que existen cosas como los chocolates.

Chiquita Violenta dijo...

Mi corazón era redondito y resbaloso :(

Memorias Educadas dijo...

Pues estoy acá porque es una emulación de un centro de rehabilitación. Me reahbilito de los recuerdos que tengo en Monterrey, pero, no es para siempre. Yo creo que aguanto hasta septiembre para poder saber los resultados de una beca. Si no hay nada, me regreso, y sí, pues no porque es en el Defeque.
Pero tendría que escribirte un mail muy largo sobre eso, y ya tengo mucho sueño. No sé que hago despierta si entro a trabajar a las 9:30 am.

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