sábado, 4 de abril de 2009

Putita que sigue la luna



Cuando era pequeña mi mamá me obligaba a acompañar a mi padre a sus "partidos" de fútbol. Era su espía. Ahora por su culpa, los viernes van de la mano de cerveza, guitarras y hombres. (Este enunciado no es lo que parece)

¡Vamos a acampar!

1 comentario:

espantapájaros dijo...

hahahahahahahahhaha, encuentro este post altamente divertido

En el tren de camas pequeñas

Aunque te vayas lejos: eres de quien recuerdas en este tren. eres una historia contada en secreto de quien te pidió corrieras a su casa ...