jueves, 5 de marzo de 2009

Temas escabrosos Parte 5 (Porque las mujeres me odian)

Cuando estaba en la prepa había un tipo que me gustaba. En realidad era un tipo bastante equis con delirios de rapero. Bastante raro. No recuerdo siquiera porque me gustaba. El caso es que un día me dice un amigo: "Yo que tú me iba porque te quieren agarrar las amigas y la novia del rapero" ¿Agarrar? (WTF) Tenía mi taller de literatura y poco me importaba si la novia del rapero me atacaba. Íbamos a leer a Cortazar. Desde ese día supe que las mujeres me odiaban. Y eso ya era desde hace tiempo. Para entonces me sentí orgullosa de tener un lugar en el odio de esas muchachas, veía innecesario la idea de odiarme cuando soy poco interesante y carezco de un lenguaje social. Además las muchachas bonitas no deberían de preocuparse por mi humilde presencia. Es decir, oye tú amiga. Tú eres la que estas con él, tú eres la que le toma la mano, tú eres la popular y la que va al cine a agasajarse con él.

Como sea. Aquella vez imaginé que le haría de Edward Norton-Brat Pitt y dejaría que me golpearan riéndome como loca diciendo: "¡¡¡Déjame quedarme con el rapero!!!" Lo haría y sería por fin popular. Sería la loca. La mil personalidades. Y después ni siquiera le tiraría el pedo al rapero porque de seguro diría cosas tontas. Y yo estaría viendo la manera de romper con el capitalismo.

Desde entonces siempre he sentido el recelo de las mujeres. Decidí pues que si me odiaban yo las odiaría y me convertiría en una misógina (sabiendo de antemano la tonta paradoja) Ya para ese momento sólo me juntaba con pocas mujeres. Unas eran las de siempre y toda la vida y las que se unían eran peculiares. Es por eso que mi círculo de mujeres es tan cerrado que me es difícil emparejar a mis mejores amigos.

A lo que quiero llegar es que aun a la fecha no me explico la rivalidad femenina. ¿Por qué si somos del mismo bando nos odiamos tanto? La verdad es que todas nosotras alguna vez fuimos llamadas putas y creo que la mayoría de las veces hemos sido nombradas así por mujeres.

Pues puta seré. Aunque todo me de pena. Aunque barely can talk with some dudes. Y sienta cosquillitas en el estómago. Y hable lento porque tengo que pensar cada una de las palabras que le diré. Porque quiero sonar inteligente cuando a lo mejor sólo piense en tomarle la mano. ¡Que complicado!

Mi teoría es que es bien difícil ser una puta. Imáginense agarrar coraje para decirle a un tipo que ¡Zaprez!

Cuando pienso que nosotras nos ardemos porque el tipo que nos dejó ya anda detrás de los huesitos de otra y hacemos como que somos bien maduras diciéndole cosas a la nueva adquisición y en realidad nos vemos bien infantes, me da pena.

Será que no me he enseñado a celar lo que es mío y lo que no es mío. ¿Será eso? Y no es exceso de seguridad. Es exceso de que si lo piensa, lo hará. Si piensa que las piernas de otra abren mejor que las tuyas. Lo va a hacer con o sin tu permiso. Entonces, porque agarrarlo con la que abre las piernas. Si el cerrajero es el culpable.

Mi analogía me da risa. Estoy bien random. ¡Hola!

2 comentarios:

señorelefante dijo...

oyep alejandra, tú deberías de escribir en alguna revista de esas para chavas, de las que se llaman de 15 a 20, cosmopolitan, caras o algo por el estilo

en serio, ganarías mucho dinero

Broken Glass dijo...

Jajaja, cada día me caes mejor. Y eso que ni te conozco. Nada más con leer las cosas que dices, pienso "hey, tal vez no estoy tan mal, si hay más gente con ideas parecidas a las mías". Me da gusto que de repente te des vueltas por el blog, empezaré a hacer lo mismo.
Sí, creo que este post es un diccionario de verdad.

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