domingo, 22 de marzo de 2009

Temas escabrosos 6 (Tengo ganas)

Cuando era niña (serán unos 9 10 años) regresaba de la tiendita de don Lolo y traía una joya de ponche y dos coca colas pequeñitas de aquel entonces. Caminaba tranquilamente cuando veo que a lo lejos estaban dos amiguillos pedorros. Amiguillos de esos feos con los que jugabas a los colores de vez en cuando. De vez en cuando tus primos te acompañaban. Estaban hablando es voz baja. Pronto uno de ellos, Jonathan, dijo: "Alejandra". Me detuve por curiosidad y cuando volteo el otro niño. Semigordo, asqueroso, y rebane me toma la cabeza y me trata de dar un beso. (No mames pensé, aun y cuando no conocía la palabra)
Me trató de dar un beso y como pude me quite. Corrí con mis dos coca colas y mi joya de ponche y tan pronto las dejé me tiré en la cama de mi abuela a llorar. Lloré y aún a mis 9 años no sabía porque. Si porque me besó, si porque estaba feo, si porque no sabía que era eso... Si porque me forzaba o me dejaba.
Total, hoy pensaba en eso porque casualmente regresaba de don Lolo con la misma cantidad de coca colas y una joya de ponche.

Hace mucho que nadie me obliga a besar.

Obligar, como quien no quiere y se niega. De alguna manera -Jovanni- (Así se llamaba el gordillo pedorro) despertó en mi el fetiche de las maneras absurdas del deseo.
Desde ese día no entiendo eso de meter la mano en el azufre, quemarte y de rato, volverla a a meterla y volver a quemarte (como si no conociera del empirísmo y/o tuviera memoria a corto plazo)

Hace mucho que mis besos carecen de "obligación" y violencia. Y todo lo demás. Y todo lo demás me recuerda a una canción de Nirvana: "Rape me" (my friend)





4 comentarios:

espantapájaros dijo...

en palo alto hay una tienda de un don ramon
todos los que ponen tiendas tienen el don
vamos por unas rufles verdes

Broken Glass dijo...

Ah ya sé, como una vez, yo tenía 15 o 16 años, ya no me acuerdo, y yo tenía un conocido de 23 que trabajaba como taxista cerca de mi casa. Un día me dijo que si lo acompañaba a su casa por dinero para hablar por teléfono y le dije que sí, y cuando llegamos yo estaba hablando como tonta de no sé que cosa, cuando de la nada me besó. Y yo me puse histérica porque él tenía novia con la que casi casi ya estaba casado y empecé a decírselo y él se preocupó. Jajaja, ahora me da risa, pero en ese entonces me sentí casi violada y como la amante en turno. Ah, qué tiempos los de la inocencia, ¿no?

Juan Calavera dijo...

y esque eso de andar a las fuerzas ni los locos

espantapájaros dijo...

oye recuerdame como es que se jugaba a los colores

Crush

Asomarme en ti para saber si estás o si te has ido y quién sabe quizás nos podamos sentar juntos un rato dos horas una semana   ...