jueves, 11 de diciembre de 2008

Confesiones Sartreanas

Nadie es como otro.

Ni mejor ni peor. Es otro.

Y si dos están de acuerdo es

por un malentendido.


El hombre está condenado a ser libre,

porque una vez que está en el mundo,

es responsable de todo lo que hace.


Jean Paul Sartre


Yo carezco de malentendidos y

mis-entendidos.

Existe un hombre, y existe otro y luego otro

y después, todos igual.

con el furor de la perdida.

con esta libertad a cuestas,

con esta responsabilidad fiel a la vida.

Dios nos ha tendido una trampa

hemos caído desde un Edén perdido

y en realidad es ahora que somos libres.

Libre, de elegir y suponer.

De coger tus objetos, alargar la mano,

fumar 10 cigarros y tirarte al novio de tu hermana.

Al jefe de piso, al que te supervisa, al que te aficiona.

Somos tan libres que cargamos con cadenas de liviandad,

y con un pudor fatuo y (pendejo)

que nos avienta a la tristeza suprema.

No soy yo la que piensa igual que tú

ni tú que yo, que él, nosotros.

el novio de tu hermana.

o el chico con pareja que te mira a escondidad y te coge los senos en el elevador.

Somos cada quien con sus malentendidos,

figurandonos un placer adyancente

un fotografía estática que nos dice

estaremos solos y sólo aquí con una libertad bajo el brazo.

3 comentarios:

Le prêtre marié dijo...

In short, existentialism is no ordinary garbage: it is unrecyclable rubbish. Its study in academic courses is justified only as an illustration of, and warning against, irrationalism, academic imposture, gobbledygook, and subservience to reactionary ideology.
(Bunge M. In Praise of Intolerance to Charlatanism in Academia. The Flight from Science and Reason, Annals of the New York Academy of Sciences, Vol. 775, pp 96-116. June 1996.)

Además, me consta, porque me lo dijo, que despreciaba al existencialismo. Y esto no tanto por su irracionalismo sino porque trataba asuntos, tales como la angustia y la muerte, que Romero no consideraba filosóficos.
(Bunge M. Francisco Romero. En: Cápsulas. Barcelona: Ed. Gedisa. 2003.)

Le prêtre marié dijo...

Para Ayer el existencialismo era "un simple mal uso del verbo ser" (en Fox 1996: 329), y según Fox "representa los peores excesos del idealismo continental metafísico (...) e hicieron sin sentido literal" (ibíd.) Bunge (1995: 175) lo denomina "el colmo del disparate, del dogmatismo y de la deshonestidad intelectual, [una] mezcolanza de frases enigmáticas acerca del ser y la nada, existencia humana y temporalidad y muerte (...) Una de sus mayores tesis es que la existencia precede a la esencia frase que debe de haber tenido algún sentido en la metafísica medieval. Otra es que la palabra es morada del ser. La tercera, que filosofar debería centrarse en el sujeto viviente en vez de tratar de describir el mundo. Su cuarta característica (...) es su irracionalismo y consecuente denuncia de la lógica (...) [su desinterés] por la epistemología, ética o problemas filosóficos que plantea la ciencia y la tecnología ante los cuales son contrarios. El existencialismo es pseudo-filosofía y uno de los grandes timos de todo tipo y tiempo. Fue bosquejada por Sören Kierkegaard y Miguel de Unamuno, ninguno con pretensión filosófica (...) Se constituyó como industria académica con Martin Heidegger, alumno dilecto de Edmund Husserl. Las frases tortuosas de Heidegger caen en dos categorías: inteligibles pero falsas o absurdas, e ininteligibles. Siendo la mayoría oscura, no tienen significado claro y sus intentos de traducción son fraudulentos" (1995: 92).
(Valenzuela García H. Neorromanticismo posmoderno o 'Adiós a la Razón': Los frutos amargos del relativismo a ultranza. Gazeta de antropología, ISSN 0214-7564, Nº. 18, 2002.)

Le prêtre marié dijo...

Uno de mis poetas favoritos, el chileno Nicanor Parra, escribió una vez que "y el verbo ser es una alucinación del / filósofo" (Poema XX – Sermones y prédicas del Cristo de Elqui).

Tus últimas palabras

“Tendré que mandar mi ropa a la lavandería”   Fue lo último que dijiste antes de cerrar la puerta.