lunes, 24 de noviembre de 2008

True Love Waits

No es que me muero de ganas, sino de pendeja. (¿Es acaso posible morirse de pendeja?) No me contesten esto es una pregunta retórica. Pero si me muero de pendeja un día de estos, quisiera confesarles una cosa: cuando uno va sintiendo esto, y se nos enrolla a cuestas en la espalda, uno se mira los sueños y como que… ¿Chispea? (¿Es el equilibrio?) mmm (o probablemente uno chispea y brilla como loco justo antes de morir y encontrar el equilibrio)

Conocí el equilibro un noche en casa de mis tías. En realidad lo reconocí. (Con el prefijo RE-repetición y conocer del latín cognocere “repetición del conocimiento”) en realidad RECONOCER es un palíndromo muy bonito y es una situacional existencial totalmente conmovedora. Entonces con mi re-conocimiento en la media noche de un sábado cualquiera decidí dejar ciertas cosas claras ahora que pretendía no dejar que la balanza apuntará a mi no-favor (Comprendí que las situaciones venían a mí como deja vu)


Él era un equilibrio constante, un quiero, un quiero, un quiero… mmm..

(voy a meter mis pensamientos inmediatos en este paréntesis para simplificar Un quiero palomitas de maíz, un cigarro en la cama, una caminata a la bandera, sentirme la persona más insignificante del mundo, toda una bohemia…)



Pero, no es que muera de amor, como decía el sabio poeta, (muero de ti, amor, de amor de ti) muero de una urgencia impredecible, de ser ya no más equilibrio constante, inconstante, librerías usadas e historias mitológicas. Esto no es Dafnis y Cloe, Romeo y Julieta o el perro de las dos tortas. Es mi fallido intento de medir la balanza, de reflejarme en mi signo zodiacal y hacerle entender que esto…


Equis mayúscula: uno no se muere de pendeja… probablemente sí de tedio y sopor.


Y un poco de tristeza.



2 comentarios:

Niña Monstruo dijo...

es preferible morir de vodka que de fastidio... dicen, verdá.

Niña Monstruo dijo...

dude, casi casi sincronizamos comentarios.

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