martes, 4 de noviembre de 2008

Doña Marica Cienfuegos



No lloro por ti,
no lloro por ti,
lloro por lo mucho que quería este momento,
aquí estás tú de rodillas y me importas un pimiento.
Nacho Vargas y Christina Rosenvinge





¿Me viste cara de Marica?
La señora Mariquita que vende frutas en el mercado, ella es buena.
No, ella es fuerte, a mi, a mi, me pesa el pie izquierdo y la mano derecha.
la última fue la que tomó tu mano y rozó tu boca.
Me pesan porque el primero dió el paso último y la segunda dijo que sí con un dedo.
pero no soy Doña Marica. No.
Ella no, ella te diría que luces cansado después de clase de economía y te daría con un melón en la cara, -¿qué me importa?- diría mientras yo sonrío en la esquina de donde te observo.
Así deberíamos ser todas las mujeres.
como Doña Mariquita.

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