sábado, 25 de octubre de 2008

I am All the days that you choose to ignore

Todo este adefecio de escribir sobre la realidad más cercana está de-la-cola. Lo que soy y lo que siento está muy por encima de estos malos raros de Ron con Coca Cola.

Me volví adicta a pensar que mientras más cositas lindas me pasen, más cositas lindas escribo, y sí, pensé que la cotidianeidad de ser una más entre toda esa gente en el metro a Universidad me iba acercar a no necesitar de estas caminatas en la "lonely night". Pero como toda adicción hay miles de partes que no tocamos y de las cuales no estamos conscientes. AY AY todos ustedes están re-jodidos si planean seguir leyendo sobre besitos y abrazos.

La verdad es que mi realidad no se acerca ni un poquito a besitos y abrazos. Probablemente se acerque a las ganas, al miedo, a la euforia de sentir. Sentir, ese sería el primer paso para que mis poemas se des-caminen del Bodrio. O tal vez sólo necesite leer a Rayuela sin pensar en este o en aquel, en el del fin pasado, en imaginarme fuera de la burbuja de la Maga y teletrasportarme a la Realidad: NO soy la Maga, ni él es Horacio Oliveira, ni Radamés, ni Demian, ni ninguno de mis personajes favoritos. Jaime Sabines me ha dejado en la interperie, si el supiera que yo pronuncio su nombre en las noches me daba de zapes, escribo su nombre en la oscuridad, hago simulaciones y masturbaciones mentales en torno a lo que sería la sinceridad entre ambos.

Masturbaciones, eso espera una del hombre, una masturbación sincera. Aunque fuera en esos casos auxiliares donde necesita ver alguna conejita de Hefner. (¿así se escribe?)

Como sea, soy tan aburrida que mis mejores conversaciones en el trabajo son con un judio y un yonkie de 17 años. (no soy antisemita, sólo lo recalco porque se suele pensar que son muy cerrados, en realidad en vato es la mera buena onda, en cuanto al chico drogadicto, me asombra su hermosura y su perdida manera de hablar de Peyote)

Aun así, el chiste de escribir es plasmar la realidad, ser un puto agente de cambio. Soy el peor agente de cambio aquí y donde trabajo, también los sabados por la noche, los viernes en la madrugada, a oscuras en el Iguanas, escuchando a Radiohead, recogiendo mi cuarto, leyendo a Rayuela, no siendo la maga, viendo A Streetcar named desire, y sobre todo, estando tan cerrada a esto que siento sobre él, sobre lo que me pasa, sobre lo que puede pasar, siento tremendamente cobarde mientras me compro nuevos tenis o me pinto el pelo.

Que la cobardía mis pocos lectores no se les atore, pidan, hagan, muevanse, pues la realidad de donde escribo es tan poca y aburrida que me tengo que inventar unos sueños e ilusiones en torno a probablemente situaciones ficticias, soy una Drama Queen fracasada.

1 comentario:

Juan Carlos Castillo Tanori dijo...

si, así se escribe.


Hefner.

(Comentario escrito a propósito sin tacto)

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