miércoles, 29 de octubre de 2008

Los ausentes siempre se equivocan

La tía Daniela se enamoró como se enamoran
siempre las mujeres inteligentes: como una idiota
A. Mastretta (del libro Mujeres de Ojos Grandes)


Es comprender que caminar a la deriva tiene un sentido
A las 9 de la noche, cuando una estrella y otra,
Mientras repasas libros de aritmética, literatura y artes.
En realidad, están las horas y los días.
Y este indicio estupídico se maneja en tus dedos.
Pero no eres tú la culpable, es lo fanático
Lo que guarda tu corazón errado,
Haz creído, haz y mojado los labios en la amargura
Eres cómo aquella tía del cuento,
Olvidaste horas con Rayuela y los ojos azules de Altazor
Le Français, Le latín, L’español.
Unas de Fellini, sonatas enteras
Y, of course, matemáticas fatídicas
No sabes contar, asumes la posición errónea del verbo,
Mientras relees cosas de mujer enamorada
Recuerdas:
“Hipnotizada por el dolor sin nombre ni destino, se volvió la más tonta de las tontas”*
Eres la más tonta de las tontas,
Piensas en su sexo, en la visión perdida de algo no encontrado
olvidaste a tía Daniela.
Pero esos días llegarán, donde tus dedos y tu boca
tu mente
tus ojos grandes y negros dejen de mirar con añoro
la puerta del balcón,
el telefono en silencio
la mano suspendida del aquel en tu hombro

sábado, 25 de octubre de 2008

Ando bien Salsa

I am All the days that you choose to ignore

Todo este adefecio de escribir sobre la realidad más cercana está de-la-cola. Lo que soy y lo que siento está muy por encima de estos malos raros de Ron con Coca Cola.

Me volví adicta a pensar que mientras más cositas lindas me pasen, más cositas lindas escribo, y sí, pensé que la cotidianeidad de ser una más entre toda esa gente en el metro a Universidad me iba acercar a no necesitar de estas caminatas en la "lonely night". Pero como toda adicción hay miles de partes que no tocamos y de las cuales no estamos conscientes. AY AY todos ustedes están re-jodidos si planean seguir leyendo sobre besitos y abrazos.

La verdad es que mi realidad no se acerca ni un poquito a besitos y abrazos. Probablemente se acerque a las ganas, al miedo, a la euforia de sentir. Sentir, ese sería el primer paso para que mis poemas se des-caminen del Bodrio. O tal vez sólo necesite leer a Rayuela sin pensar en este o en aquel, en el del fin pasado, en imaginarme fuera de la burbuja de la Maga y teletrasportarme a la Realidad: NO soy la Maga, ni él es Horacio Oliveira, ni Radamés, ni Demian, ni ninguno de mis personajes favoritos. Jaime Sabines me ha dejado en la interperie, si el supiera que yo pronuncio su nombre en las noches me daba de zapes, escribo su nombre en la oscuridad, hago simulaciones y masturbaciones mentales en torno a lo que sería la sinceridad entre ambos.

Masturbaciones, eso espera una del hombre, una masturbación sincera. Aunque fuera en esos casos auxiliares donde necesita ver alguna conejita de Hefner. (¿así se escribe?)

Como sea, soy tan aburrida que mis mejores conversaciones en el trabajo son con un judio y un yonkie de 17 años. (no soy antisemita, sólo lo recalco porque se suele pensar que son muy cerrados, en realidad en vato es la mera buena onda, en cuanto al chico drogadicto, me asombra su hermosura y su perdida manera de hablar de Peyote)

Aun así, el chiste de escribir es plasmar la realidad, ser un puto agente de cambio. Soy el peor agente de cambio aquí y donde trabajo, también los sabados por la noche, los viernes en la madrugada, a oscuras en el Iguanas, escuchando a Radiohead, recogiendo mi cuarto, leyendo a Rayuela, no siendo la maga, viendo A Streetcar named desire, y sobre todo, estando tan cerrada a esto que siento sobre él, sobre lo que me pasa, sobre lo que puede pasar, siento tremendamente cobarde mientras me compro nuevos tenis o me pinto el pelo.

Que la cobardía mis pocos lectores no se les atore, pidan, hagan, muevanse, pues la realidad de donde escribo es tan poca y aburrida que me tengo que inventar unos sueños e ilusiones en torno a probablemente situaciones ficticias, soy una Drama Queen fracasada.

domingo, 19 de octubre de 2008

En gíglico


eras la que no se iba
porque una misma almohada
y una misma tibieza
iba a llamarnos otra vez
a despertar al nuevo día,
juntos, riendo, despeinados.
Julio Cortazar



Me dicen que ya no sé escribir entre líneas
ni sobre los pasos absortos de la noche.
Hay fotos estáticas, recuerdos de baile.
Nada, no sé escribir acerca de lo mismo que somos
de la unidad que representamos.
Como si quisiera despeinarte dos veces
mientras tomas tus píldoras, tus drogas.
Pienso en las imposibilidades,
en palabras largas y ausentes.
No tienes forma más que la noche.
no te acabes por favor momento,

no te acabes, dura mientras suena
mientras suena tu mano en mi mano
y las voces irreconciliables,

mientras ingiero la sangre, la boca.

Nada es para siempre

Como este cuerpo

Vamos a olvidar, perder la memoria.

Y esos rituales de apareamiento,

las cosas que pensaste, las heridas invisibles

Somos otros tomados de la mano.

Y te ibas, y regresabas, estás dos veces, cinco.

Entonces hemos despertado en la risa matutina,

como si nada, con el sol mediodía.

Hablamos en gíglico esas noches

Y entendemos poco, que se lleven las bocas

Y ya.



sábado, 11 de octubre de 2008

Rayuela Capitulo 7

Permiteme jugar al ciclope
en una de estas lunas de octubre.
Permiteme verte temblar como la luna de hoy y
de mañana en el fresco cristal de tus ojos.

Permite recordar a Cortazar mientras hablas,
mientras tan lejano te arrepientes de tocar mi boca.

Termino estas palabras en la soledad de mi travesía.
como si llegar al lugar donde te encuentras no permitiese volver.
como si viajar en los vagones del tren fuera otro ciclo interminable
observando a la gente y a hijos.
mirar como me miras,
jugar al ciclope.
taparse los ojos.

Mariposas Amarillas


Voy a convertirme en la epopeya de un pueblo que está en el olvido y que va olvidando.

El día de hoy mi sala-comedor tiene aroma a flores, mi madre, que sabe mis secretos, ha traído flores amarillas y moradas. Y mientras escribo, las flores han llenado mis fosas nasales haciendome cosquillas. Ahora mientras me propongo llenar de sabiduría este servicio brindado por la red escucho a Oscar Chavez y pienso en Remedios La bella. Mariposas amarillas.
Mariposas amarillas, así deben ser mis mariposas. Deberían aparecer cuando en mi inmensa soledad me encuentro tan rodeada; cuando esa sensación de increíble equilibrio me brinda placer. A mi me gusta el color amarillo de las flores y Fiona Apple por las noches de lluvia.

Como huele mi sala-comedor. Huele como la tarde que olvidé las llaves dentro del carro y caminé dos kilometros hasta encontrar señal en el celular. Esa tarde encontré la verdadera razón de nuestra lejanía. Ni tú ni yo nos habiamos pertenecido, nos habiamos detenido en un estrecho camino y ninguno quería pasar, y ninguno pasó.

A decir verdad huele como cuando dejé de quererte la tarde de febrero, ¿qué si huele el amor? Duele y pienso en otros olores, palomitas del cine, condones abiertos, vomito después de 15 cervezas. Amor, dejé de quererte y comencé a amar el olor que había dejado la pertenencia a mi cuerpo. Y no hay cosa que huela más que las flores de mi sala-comedor y los recuerdos que se borran, y las nuevas buenas, las nuevas flores, las mariposas amarillas de mi corazón.

domingo, 5 de octubre de 2008

Dos cuerpos frente a frente


Seudopensamientos

Una de mis hipótesis sobre el fracaso de la Revolución Mexicana, una de tantas que me rondan la cabeza y que se niegan a dejarme dormir (sobretodo porque tengo ya tres semanas posponiendo el fin del ensayo que debo entregar para el San Lunes) es que su paso a la desorganización se inició en la ignorancia y en el exacerbado narcisimo de los intelectuales. Ja! En realidad puede que sólo este relacionando este suceso con los hechos actuales y que, como muchas veces, este tomando una partida muy subjetiva y carente de sentido común, como sea, no me importa; mi teória sobre que los "intelectuales" no comparten conocimiento sigue en pie, la mayoría de ellos viven en un mundo totalmente ajeno. Tal vez por eso, muchas de las veces me siento muy fuera de lugar en clase, lo que menos tengo es "intelectualidad" (a veces intento usar unos lentes de esos de pasta rojo para ver si mi rostro luce más inteligente pero supongo que eso me hace menos inteligente)

Esa necesidad que tengo de compartir lo que sé me viene desde que me levanto cada mañana, es como si quisiera compartir todo lo que me forma, todo lo que soy, el problema es que yo también he fracasado, mi lenguaje está lejos de entenderse; cuando escribo, cuando quiero llenar la hoja blanca de palabras, el lenguaje me huye, y la intepretación siempre se corta.

  • La palabra.
  • La voz.
  • El silencio.
  • El lenguaje.
  • La poesía.

Tengo alguna que otra idea en mi cabeza, a veces no tengo. Todas se pierden cuando contesto llamadas en el trabajo o cuando me entero que estoy casi-enamorada.

Entonces ya que he perdido las ideas claras, nacen estas otras, estas que llenan mi "poesía", mi manera de expresarme, de ser no-intelectual. Es curioso, comienzo a expresar las ideas "inteligentes" pero ya que he terminado de hablar del fracaso de la revolución, del 68, del caso Martí, de la inflación, de los emos, del rockband, de los ZETAS, del Cristianismo, comienza este letargo inmenso, una especia de sofocación pero que al mismo tiempo me permite respirar.

¿Conocen eso?

Comienza el estado deprimente-excitante, donde ya he dejado la comunicación clara.

Dejaré pues que la poesía me aborde, como el tren de la tarde, como las historias que me invento, como cuando amo a las 8am y desespero por no poder besarte, tan temprano, tan yo del otro lado; Dejo las situaciones tensas y me dejo reir con los dedos, mientras el sonido de las aves nos agobia y nos permite celarlas, porque vuelan, son tan libres, tan no-nosotros por la tarde, cuando yo leo Rayuela y tú buscas las excusas para olvidar que haz olvidado, cuando recuerdo que tuve amigos invisibles que fumaban mariguana a mi lado, y yo los observaba reirse, fugarse de la realidad, bailar con la música de los beatles...

Y vuelvo a poner atención a la voz de Mario, dice que no entiende mi comparación con la marcha "Iluminemos México" con la marcha del 68 y yo molesta le digo que claro que no hay comparación, la marcha primero mencionada es sólo para un estatus económico medio- alto, alto y altísimo y el 68, fue el 68... Comienzo a explicarle...

Y pongo mis lentes de pasta roja en mi rostro.

¿Limerencia o una canción de Shakira?

El amor tal vez es un mal común Shakira Cuando dices que no parece que dices que sí porque cierras los ojos y sonríes, nada de lo...