lunes, 12 de noviembre de 2007

Palomas mensajeras

Si quieres, te llevo conmigo cómo dice Chespirito. ¿cómo? preguntas, ¿cómo? en las venas, en el higado, riñones y en cada una de mis glandulas suprarrenales.
Estoy segura que te gusta como se oye...


Resulta que los besos imaginarios cobran vida
desde el Octubre nocturno y acabado.

los monosílabos de mis conversaciones de frente
no ayudan a las palomas de mi cabeza

Porque ya no son sólo mariposas
en este estómago revuelto.


Son palomas blancas, chiquitas y violentas
trepadoras, hacedoras de milagros que trascienden.

D
e
s
c
i
e
n
d
e
n.


Es toda una parvada de jirones sucios en mi cabeza.
De aves sueltas, de libertades excomulgadas.

¡Qué se yo! Que ya es noviembre, hombre. Ya es noviembre y sufro. Del estómago, de la cabeza, de las risas, del encanto, de todo eso. Que no se explica ni se imagina.



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Tus últimas palabras

“Tendré que mandar mi ropa a la lavandería”   Fue lo último que dijiste antes de cerrar la puerta.